La opinión de Fanny Knight sobre su tía Jane…


Hace unos días, os comenté en otro post (AQUÍ) que, con el paso de los años, parece ser que la opinión que tenía Fanny, la hija mayor del hermano de Jane, Edward Austen-Knight, de su tía, se deterioró o distorsionó bastante, pues, por lo que hemos ido viendo de las cartas de Jane, la relación de ésta con sus dos sobrinas mayores, Anne (hija de James y su primera mujer) y Fanny (hija de Edward) era extraordinaria. De hecho, eran una de las alegrías de su vida.

En el año 1869, cuando Fanny, ya anciana, estaba escribiendo sus recuerdos (Jane ya era una escritora conocida y reconocida) a una hermana que no recordaba las visitas de sus tías a su casa, le relató lo siguiente:

“Si, querida, es muy cierto que la tía Jane no era por circunstancias varias tan refinada como debería haber sido en razón de su talento, y que si hubiera vivido cincuenta años después en muchos sentidos habría encajado mejor en nuestros gustos más refinados. (Los Austen) no eran ricos, y la gente con la que se codeaban alegremente no eran en absoluto de alta cuna o, en pocas palabras, no eran más que mediocres y ellos, aunque superiores en cultura e inteligencia, estaban en un nivel similar en cuanto a refinamiento; pero creo que en años posteriores el trato con la señora Knight (que se mostraba muy cariñosa y atenta con ellas) les ayudó a superarse y la tía Jane era demasiado lista para no dejar de lado cualquier muestra de “sentido común” (si puede decirse así) y aprender a ser más refinada, al menos en el trato con los demás. Las dos tías (Cassandra y Jane) se criaron en la más completa ignorancia del mundo y sus costumbres (me refiero a la moda y demás) y de no haber sido por el matrimonio de papá, que las trajo a Kent, y la amabilidad de la señora Knight, que a menudo se hacía acompañar por una u otra hermana, ambas, sin perder inteligencia ni simpatía, habrían quedado muy por debajo de lo que la buena sociedad y sus costumbres exigen. Te pido me disculpes si todo esto te disgusta, pero lo tenía en la punta de la pluma y opté por no darle más vueltas y explicar la verdad.

¿Os parece cierto?¿Padecía Fanny algo de demencia senil?¿Se había convertido Fanny, ya Lady Knatchbull en una caricatura de Lady Catherine de Bourgh, superficial, esnob y fría?

Es cierto que a los que admiramos precisamente la profundidad psicológica y el estilo literario de Jane Austen, magistral en ambos sentidos, esta opinión nos resulta ofensiva (al menos a mi). No a modo personal, claro, sino que resulta triste ver el cambio y la “falta de luces” de una persona que estuvo tan próxima a ella, y que la conoció tan íntimamente.

Lógicamente, es una opinión que habrá que respetar, pero que yo desde luego no puedo compartir, aunque probablemente sea un “hecho” que Jane no fue refinada en el sentido que relata Fanny. Pero creo que tampoco aspiraba a ello, pues, de haberse casado con Harris Bigg Wither (ver AQUÍ), podría haber llegado a ese nivel de refinamiento que tanto parecía echar en falta Fanny, y del que tanto parecía huir Jane. 

Creo, sin embargo, que Jane gozó de algo de lo que Fanny careció: libertad. Fanny siempre estuvo “tirando del carro” y responsabilizándose de demasiadas cosas: primero, del bienestar emocional de su padre cuando éste enviudó; luego de todos los hermanos que quedaron detrás de ella; y más adelante, de toda la prole de Lord Knatchbull (con quien se casó en segundas nupcias para él), más los nueve hijos que tuvieron en común. Jane, sin embargo, estuvo siempre muy protegida por toda su familia, pero sin grandes obligaciones a las que atender.

Bueno, en esta época creo que nos identificamos más con esa Jane, lo suficientemente educada en modales, cultura y conocimiento humano, y con ese toque algo salvaje que la hizo adelantarse tantísimo a su época.

Ay, Fanny, Fanny….

Fuente:

Shields, Carol (2001), Jane Austen, Grupo Editorial Random House Mondadori, S.L.

Traducción de Cruz Rodriguez Juiz:

http://es-la.facebook.com/cruz.rodriguezjuiz

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  1. […] En Godmersham, el intercambio de cartas entre Fanny y su tía Cassandra es muy frecuente. Es fácil entender que tía y sobrina se comprendieran a la perfección, como hermanas mayores, y con las responsabilidades adquiridas por ambas. Me vienen a la cabeza las declaraciones que haría Fanny años más tarde sobre Jane, haciéndola de menos. Y creo que ya comenté mi opinión al respecto.. (ver entrada AQUÍ) […]

  2. Belen dice:

    Cuando leí en otro blog este mismo extracto de la carta de Fanny Knight, me dió mucha lástima y tristeza. Me da gracia que la compares con Catherine de Bourgh. Jane Austen en sus libros siempre ironizó el esnobismo de muchos personajes con las injusticias sociales, para darle importancia en contraste a otras cualidades humanas… Y siempre fue consecuente con sus ideas, con todo lo que ellas conllevaran.

    • Parece que Fanny se llevaba mejor con su tía Cassandra que con su tía Jane. La verdad es que tiene más rasgos en común con la primera que con la segunda. Y luego, como por matrimonio, subió de estatus, yo creo que se le respingó un poco la nariz. En algunos momentos parece como si le diera rabia que, considerándola como lo hace, estuviera alcanzando tal notoriedad como escritora. Pero, bueno, ya sabemos cómo suele ser la familia en algunos casos… solamente son capaces de mirarte desde única perspectiva… 😉

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