Carta de Jane a Cassandra. 15 a 17 de Junio de 1808. Jane en Godmersham, viviendo “a la Godmersham”.


Ha pasado un año y medio desde su anterior carta, en febrero de 1807 (ver aquí). En Septiembre de ese año, la familia Austen pasó unas vacaciones en Godmersham invitados por su hermano Edward. Jane no había vuelto allí desde entonces, y un año después se encuentra de nuevo en casa de su hermano, acompañada por James y su mujer Mary. Vivir “a la Godmersham” significa que los hombres se dedican a ver sus negocios (en este caso, los campos de Edward, cazar, etc.), mientras que las mujeres se dedicaban a pasear, hacer visitas, hacer compras o atender a los niños.

Es lo más próximo que pudo vivir Jane posiblemente a lo que se vio reflejado en Orgullo y Prejuicio y Pemberley. Pero no deja de sentirse, en muchas ocasiones, como un estorbo. Sabe que sus visitas deben de resultar lo más agradables para todos, han de ser útiles y amenas, pues es consciente de que su bienestar depende, en gran medida, de la generosidad de su familia.

Menciona una visita a Kent, que ella data catorce años antes, en la posada Bull and George. La memoria pareció fallarle a Jane, pues de hecho ocurrió diez años antes, como queda constancia en la carta que ya vimos en su día, de 1798 (ver aquí).

Jane está rodeada de sus sobrinos y de su familia y, al menos a mi, me parece que está serena y feliz.

Carta de Jane a Cassandra  (Jane tenía 32 años)

Miércoles 15-Viernes 17 de Junio de 1808

De Godmersham a Southampton.

Mi querida Cassandra:

¿Por dónde empiezo? ¿Cuál de todas mis naderías sin importancia te contaré en primer lugar? Ayer a las siete y media de la mañana Henry nos acompañó hasta nuestro propio carruaje, y partimos del Hotel de Bath que, a propósito, nos ha parecido que tenía las habitaciones muy poco confortables: muy sucias, muy ruidosas y my mal provistas. James comenzó su viaje a las cinco (desde Londres). Nuestras primeras ocho millas fueron muy calurosas. Deptford Hill me trajo a la memoria nuestro bochornoso viaje a Kent hace catorce años (en realidad fueron 10). Pero cuando pasamos Balckheath, ya no tuvimos ningún sufrimiento y, a medida que iba avanzando el día, se fue haciendo cada vez más fresco. En Dartford, donde llegamos tras dos horas y tres cuartos, nos fuimos al Bull, que es la misma posada en la que desayunamos en el viaje mencionado, y en esta ocasión tomamos la misma pésima mantequilla. Salimos de nuevo a las diez y media y viajamos sin ningún tipo de aventuras hasta Sittingborne, donde llegamos a eso de las tres. Daniel nos estaba esperando en la puerta del George, y fui recibida muy amablemente por el Sr. y la Sra. Marshall, dedicando mi conversación preferentemente a ésta última, mientras Mary fue a comprar

The Edgeworth Family by Adam Buck, 1787. Photograph: National Portrait Gallery London

unos guantes. Está claro que unos minutos fueron más que suficientes para Sittingbourne, así que partimos, y avanzamos, y avanzamos, hasta llegar finalmente a Godmersham a eso de las seis. Nuestros dos hermanos (James y Edward) estaban caminando delante de la casa a medida que nos acercábamos, de forma tan natural como la vida misma. Fanny y Lizzy nos recibieron en la entrada con grandes muestras de alegría. Pasamos por unos minutos a la sala de desayuno, y después nos retiramos a nuestras habitaciones. Mary tiene la habitación de la entrada. Yo estoy en la habitación amarilla, y esto es ciertamente literal, pues te estoy escribiendo desde ella en este momento. Me parece extraño tener tanto espacio únicamente para mi, y también resulta raro estar en Godmersham sin ti. Te puedo asegurar que se te echa de menos. Fanny, que vino a verme tan pronto como hubo dejado a su tía James (Mary) en su habitación, se quedó conmigo mientras me vestía, y fue tan enérgica como de costumbre en darme recuerdos para ti. Ha crecido tanto en estatura como en tamaño desde el año pasado, pero no desmesuradamente, pues tiene muy buen aspecto, y parece que su conducta y modales siguen iguales, tal y como uno desearía que continúen en un futuro. Elizabeth, que se estaba vistiendo cuando llegamos, vino a verme un minuto acompañada de Marianne, Charles y Louisa y, seguro que ni lo dudas, me dieron una bienvenida muy afectuosa. Huelga mencionar que también la recibí de Edward pero lo hago porque, como puedes ver, es un verdadero placer. Nunca le he visto en tan buen estado de salud y Fanny dice que se encuentra perfectamente bien. No puedo alabar el aspecto de Elizabeth, pero probablemente se ha visto afectada por un resfriado. Su pequeña tocaya ha ganado en belleza en los últimos tres años, aunque no tanto como lo que ha perdido Marianne. Charles no es tan adorable como solía ser. Louisa está más o menos como esperaba, y a Cassandra la encuentro más guapa, aunque ha tenido que ocultarse tras un brote tan violento que no le permitirá bajar después de cenar. Tiene unos ojos encantadores, un semblante agradable y abierto, y con grandes bazas de convertirse en una persona adorable. Su tamaño es espléndido.  Me sorprendió gratamente que Louisa Bridges estuviera aquí. Tiene bastante buen aspecto (las herencias son una dieta muy sana), y está como siempre. John (Bridges) está en Sandling. Por lo tanto, te puedes imaginar quiénes estábamos para cenar: Fanny, por supuesto, como parte integrante, y el pequeño Edward (9 años), para esta ocasión. Estaba demasiado contento, y esa felicidad le hizo hablar sin parar.

Acaban de dar las diez. Debo de ir a desayunar.

Después de desayunar he estado hablando con Edward en su habitación. Quería saber cuáles eran los planes de James y los míos, y teniendo en cuenta cuáles son ahora los suyos, creo que es casi seguro que me volveré cuando lo hagan ellos, pero no exactamente con ellos. Edward aprovechará para ir a Alton, donde tiene asuntos con el Sr. Trimmer, y donde tiene intención que se una a él su hijo. Probablemente yo le acompañe hasta allí, y luego continuaré de una u otra manera. Hubiera preferido quedarme aquí algo más de tiempo, pero no hay planes futuros que me permitieran regresar, pues no tiene intención de acompañar a Edward cuando vuelva a Winchester, por un deseo muy natural de no dejar sola por más tiempo a Elizabeth en sus presentes circunstancias (estaba embarazada y apunto de dar a luz en Septiembre). En cualquier caso, me alegraré de no tener que estar en deuda por las inconveniencias con las personas que me han traído hasta aquí. Así, como James no tiene caballo, en su carruaje me siento como si estuviera ocupando su lugar. Ayer estuvo la tarde bastante concurrida, aunque no vaya conmigo el decirlo, pues tanto yo como mi boa formamos parte del grupo, y no puede suponerse nada más que había una niña de tres años (la hija de James) algo inquieta. Apenas necesito pedirte que guardes esto para ti misma, a menos que Anna consiga convencerte. Sus amigos de aquí preguntan muy amablemente por ella, y todos lamentan que no haya venido con su padre y su madre. Espero haber dejado a Henry libre de sus tediosas lamentaciones, tranquilo en el resto de los asuntos, y pensando con cierta satisfacción en Cheltenham y Stoneleigh. El plan de la cervecería está prácticamente cerrado: en una reunión que tuvo lugar la semana pasada con los participantes, se aprobó su disolución con el apoyo general, y de buena gana. El campo está precioso. Vi tanto como fue posible durante mi viaje de ayer.

Jueves.-

Me alegro de saber que Anna está encantada con su viaje a Southampton, y espero de todo corazón que mi visita resulte satisfactoria para todos. Dile que tendrá noticias de su mamá dentro de pocos días, que ya la habría escrito si no fuera por esta carta. El día de ayer transcurrió muy “a la Godmersham”: los caballeros recorrieron a caballo la granja de Edward, y volvieron a tiempo para pasear desprecupadamente con nosotras por Bentigh. Y después de cenar visitaron las plantaciones Temple que, sin ninguna duda, son unas plantaciones muy “Chevalier Bayard”. James y Mary están realmente impresionados por la belleza del lugar. Hoy, el espíritu de la cuestión se mantiene con la partida de los dos hermanos a Canterbury en calesa.

littleaugury.blogspot.com

No acabo de detectar, ni siquiera a través de Fanny, si su madre se fatiga con el cuidado de sus hijos. Por supuesto, he ofrecido mis servicios y, cuando Louisa se vaya, que a veces se queda a escuchar cómo leen las niñas, intentaré ser aceptada en su lugar. No se quedará aquí muchos días más.

Se espera que los Moore vengan a cenar mañana o el sábado. Me siento bastante lánguida y solitaria, aunque quizás se deba a que tengo un resfriado. Pero hace tres años estábamos más animadas contigo, Harriot y la Srta. Sharpe. Me atrevo a decir que mejoraremos a medida que pasen los días.

Todavía no te he dicho cómo es el nuevo carruaje. Está muy bien, demasiado, excepto por los tapizados que tienen un aspecto bastante desgastado.

He tenido muy malas noticias de la Sra. Whitefield. Y muy buenas de la Sra. Knight, que va a ir a Broadstairs el mes que viene. La Srta. Sharpe va a ir con la Srta Vailey a Tenby. La viuda Kennet es la sucesora al puesto de lavandera.

¿Puedes creerte que ya ha llegado mi baúl? Y, para completar mi desbordante felicidad, ¡no se ha estropeado nada! Ya desempaqueté todo antes de irme a dormir anoche, y cuando he bajado a desayunar esta mañana les he dado el tapete, que fue recibido con mucha gratitud, y causó admiración en todos. También les he dado mi vestido, que ha sido aceptado amablemente.

Viernes.-

He recibido tu carta y creo que tengo que lamentarme solamente por el resfriado de Mary, que espero que ya esté mejor. Me alegra que le haya gustado el gorrito para su hijo. La Sra. J. A. compró uno en Gayleard para Caroline, de la misma forma, pero en marrón y con una pluma.

Espero que  el Huxham (una medicación muy conocida realizada por un médico del mismo nombre muy famoso en la

John Huxham

época) te esté resultando eficaz. Me alegro de que lo estés tomando. Probablemente tendré la oportunidad de darle mañana tu mensaje a Harriot. No va a venir por aquí pues no pueden perder ni un solo día, pero Louisa y yo vamos a ir a verla por la mañana. Le he dado las gracias de tu parte a Eliza en este correo en la carta que le he escrito a Henry. Lady Catherine es la hija de Lord Portmore. Le he leído el caso del Sr. Jefferson a Edward, y quiere suscribirse con una guinea, y su mujer con otra, pero solamente quiere que se le envíe una copia del libro.

Me gusta lo que me escribes de Anna. Dile, con todo mi amor, que me cae muy bien por gustarle el embarcadero. La Sra. J. A. parece bastante sorprendida de que los Maitland se hayan tomado el té contigo, pero eso no evita que me haya parecido bien. Espero que no tuvieras una tarde muy desagradable con la Srta. Austen y su hija.

Sabes cuánto me interesa que compres un bizcocho. Acabo de volver de Egerton. Louisa y yo hemos ido caminando juntas y nos hemos encontrado con la Srta. María en casa. Y, en el camino de vuelta, lo hicimos con su hermana. Volvía de visitar a la Sra. Inman, cuya calesa vimos atravesando el Parque ayer mientras cenábamos. Le dije a Sackree que deseabas que le diésemos recuerdos de tu parte, lo que le gustó bastante,  y desea que sepas que ha salido a conocer el mundo. Fue a la ciudad después de llevar a William a Eltham y, al igual que yo misma, vio cómo las damas iban a la Corte el día 4. Ella me aventajó en el hecho de que ella sí que accedió al Palacio.

Louisa no es tan guapa como esperaba, pero no se encuentra bien. Edward y Caroline parecen estar muy felices aquí. Tiene unos compañeros de juegos muy agradables en Lizzy y Charles. Ellos y su cuidadora están alojados en el ático de los niños. Anna no deberá de sorprenderse si su corte de pelo causa estragos en varias de las personas que viven aquí. Yo me he reconciliado bastante con la idea teniendo en cuenta que el paso de dos o tres años harán que lo recupere.

Eres muy importante para el Capitán Bulmore y el Director del Hotel y confío en que, si tu rubor es capaz de equilibrarse con tu dignidad para la ocasión, te veas compensada por la aprobación de la Sra. Craven y un plan agradable para ir a visitarla.

La Sra. Cooke ha escrito a mi hermano James para invitarle a él y a su mujer a Bookham en su camino de regreso y, por lo que tengo entendido a través de mi hermano Edward, querrían aceptarlo, aunque el hecho de que yo esté con ellos puede que no lo haga posible, pues el estado de la carretera no facilita el transporte de James. Así que intentaré tranquilizarles en ese respecto en cuanto pueda.

Tengo mucho cariño para enviarte de parte de todos.

Tuya afectuosamente.

P.D. Mi madre se alegrará de que le confirmes si el tamaño del tapete es el correcto. No hay que utilizarlo hasta el invierno.

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

Fuente: Le Faye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Ed. Oxford University Press
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