6 y 7 Noviembre 1813. Carta de Jane a Cassandra. Una ajetreada vida social en Godmersham.


Jane sigue en Godmersham, pero ya queda menos para su partida. Pasará por Londres, pues su hermano Henry ha accedido a que le cuide ella, algo que le ha hecho muy feliz. Mientras Cassandra está también disfrutando de la vida en la ciudad, la de Jane en Godmersham es de lo más ajetreada: bailes, familia que va y que viene, vecinos a los que tanto gustaba analizar tanto en su aspecto físico como en sus modales…

Jane se sabe ya “mayor” y se lo toma con ironía, aunque recibe los halagos con agrado.

Y sigue con cierto tiento al hablarse a su hermana sobre sus éxitos literarios: no puede dejar de comentárselos, pero ha de ser prudente para no cansarla con el tema. ¿Cansarla? Me pregunto cómo podía Cassandra cansarse del éxito de su adorada hermana, y que no estuvieran hablando de él sin parar…. pero éste es otro tema, que ya he apuntado en alguna otra ocasión, y del que ya hablaremos cuando el bicentenario de Orgullo y Prejuicio me lo permita…

En cualquier caso, seguimos leyendo a una Jane plena y satisfecha, a la que no le gustaba nada Bath (¡cuánto lo siento por la Jane Austen Society de allí, pero creo que Jane se quedaría perpleja al ver que son los que más la celebran!) y disfrutando de cada minuto de su estancia con su familia. Es la última vez que visitará Godmersham pero, desde luego, por lo que hemos leído en las cartas previas y esta última, se lo pasó en grande.

Acordaros que la carta no está escrita de una vez, sino que Jane se va tomando sus pausas y retomando la escritura cuando puede.

Hoy, hace doscientos años, Jane le escribía a su hermana las noticias de los últimos días:

Carta de Jane a su hermana Cassandra  (Jane tenía 37 años)

Sábado 6-Domingo 7 de Noviembre de 1813

De Godmersham a Londres

Mi querida Cassandra

Como tengo media hora antes de desayunar (imagíname muy cómoda, en mi propia habitación, en una mañana preciosa, con un fuego excelente en la chimenea) te daré los detalles de los dos últimos días. Y bien, ¿qué hay que merezca la pena ser contado? Puedo llegar a ser estúpidamente minuciosa si no soy breve en los asuntos.

jasna.org

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Tan sólo nos encontramos con los Britton en Chilham Castle, y además había en la casa unos tales Sr. y Sra. Osborne y una tal Srta. Lee. En total éramos solamente 14. Mi hermano y Fanny opinaron que era la reunión más agradable a la que jamás habían asistido en ese lugar y yo me entretuve bastante con un poco de aquí y de allá.

Hacía mucho que tenía ganas de conocer al Dr. Britton, y su mujer me divierte mucho con su estudiada sofisticación y elegancia. Con la Srta. Lee se podía conversar muy bien. Admira a Crabbe, como tiene que ser. Está ya en la edad de la razón, al menos diez años mayor que yo. Estuvo presente en el famoso baile de Chilham Castle (ver cartas del 8  y 14 de Enero de 1801, AQUÍ y AQUÍ), así que tienes que acordarte de ella. A propósito, como ya tengo que ir olvidándome de mi juventud, encuentro muchos placeres siendo una especie de carabina a la que se sienta en el sofá cerca de la chimenea, donde puedo beber todo el vino que quiera.

Por la tarde tuvimos música. Fanny y la Srta. Wildman tocaron y el Sr. James Wildman se sentó a mi lado a escucharla, o haciendo como si la escuchara.

Todo el día de ayer fue una jornada de disipación. Primero vino Sir Brook para disiparnos antes del desayuno. Después nos visitó el Sr. Sherer, seguido de la aparición habitual por las mañanas de Lady Honeywood de camino a casa desde Eastwell. A continuación Edward y Sir Book se marcharon y cenamos (cinco) a las cuatro y media. Después tomamos café y a las seis nos marchamos la Srta. Clewes, Fanny y yo. Fue una noche muy agradable para nuestros jugueteos. Llegamos antes de lo necesario, pero al poco rato aparecieron Lady B. y sus dos acompañantes. Les habíamos guardado sitios, así que allí nos sentamos todos en una fila de seis, en la pared lateral. Yo, entre Lucy Foote y la Srta. Clewes.

Lady B. era tal y como esperaba. No fui capaz de decidir si era más bien guapa o demasiado sosa. Me gustó por la prisa que tenía en que acabara el concierto y marcharse, y porque finalmente lo hizo con bastante decisión y rapidez, sin esperar a elogiar, perder el tiempo o armar revuelo por haber visto a la querida Fanny, quien por cierto se pasó la mitad de la tarde en otra parte de la habitación con sus amigas las Plumptre.

Te estoy dando demasiados detalles, así que me voy a ir a desayunar.

Cuando terminó el concierto, la Sra. Harrison y yo nos encontramos afuera y mantuvimos una conversación breve, cómoda, halagadora y amigable. Es una mujer muy agradable, incluso cuando está sola, ¡y se parece tanto a su hermana! Casi podría haber pensado que estaba hablando con la Sra. Lefroy. Me presentó a su hija, que me pareció guapa, pero muy apropiadamente inferior a la belleza de su madre.

thecultureconcept.com

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Los Fagg y los Hammond estuvieron allí. William Hammond era el único joven con algo de prestigio. La Srta. estaba muy guapa, pero prefiero a su hermana pequeña, Julia, más sonriente y seductora. Por fin me presentaron a Mary Plumptre, pero dudo que pudiera volver a reconocerla. Sin embargo ella parecía estar encantada conmigo. ¡Pobre alma entusiasta! Y Lady B. me encontró más guapa de lo que pensaba. Así que, como puedes comprobar, no resulto tan mal como podrías pensar.

Llegamos a casa después de las 12, hechos polvo, pero hoy ya estamos bastante bien. La Srta Clewes dice que no se ha enfriado, y el de Fanny no parece que haya empeorado. Yo estaba tan cansada que empecé a preguntarme cómo iba a aguantar todo el baile del próximo jueves. Pero allí habrá bastante más variedad para poder moverme de un sitio a otro y probablemente hará menos calor por lo que quizás no me dé cuenta de ello. Sigo reservando mi crespón chino para el baile. Y ahora ya te he contado suficiente sobre el concierto.

Ayer recibí una carta de Mary (la mujer de su hermano James, ndt). El lunes pasado llegaron  bien a Cheltenham, y se van a quedar allí durante un mes.

Bath sigue siendo Bath. H. Bridges debe marcharse a principios de la semana que viene y Louisa parece que no ha perdido la esperanza de que lo hagan todos juntos, aunque para aquellos que lo ven desde la distancia no les parece que vaya a ser posible. El Dr. Parry no quiere que Lady B. siga en Bath una vez que pueda moverse. A eso se le llama suerte.

Ya habrás visto el fallecimiento del pobre Sr. Evelyn.

Desde que te escribí la última vez, la segunda edición (de S&S, ndt) es cada vez más inminente. Mary dice que Eliza (Fowle) tiene intención de comprarlo. Espero que lo haga. No puedo seguir dependiendo por más tiempo de los terrenos de Fyfield (de los Fowle, ndt). No puedo evitar pensar que muchos se van a sentir obligados a comprarlo. No me molesta pensar que pueda resultarles un deber desagradable, siempre que lo hagan. Mary escuchó antes de marcharse de su casa que el libro había causado gran admiración en Cheltenham, y que había sido entregado a la Srta. Hamilton. Es un placer que se nombre a tan respetada escritora. Estoy segura de no querer cansarte con este tema, o no me quedará más remedio que pedir disculpas.

regencyball nps.gov

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He extendido mis conocimientos y he aumentado mis relaciones bastante en estos dos últimos días. A Lady Honeywood ya la conoces. No me senté lo suficientemente cerca para ser un juez perfecto, pero me pareció bastante guapa y sus modales pueden ser completamente halagados por su falta de afectación, su naturalidad y su buen humor. Y si además van acompañados por 4 caballos, y unos vestidos elegantes, podríamos decir que en conjunto se trata del tipo de mujer perfecta.

¡Ah! Y anoche ví al Sr. Gripps. El útil Sr. Gripps cuya delicadeza nos llegó de forma muy aceptable tanto a nosotras cuando, a falta de un caballero mejor, nos acompañó hasta el carruaje, como a Emma Plumptre. Me pareció un hombre bajito bastante guapo.

Estoy deseando recibir mañana tu carta, especialmente para saber cuál será mi destino por lo que respecta a Londres. Mi primer deseo es que Henry realmente elija lo que le venga mejor; no me lamentaré si finalmente decide no me necesita.

Mañana iremos a la misa matinal. Volveré con sentimientos de impaciencia. Los Sherer se han marchado, pero los Paget no han llegado todavía. Por lo tanto, tendremos de nuevo al Sr. S.

El Sr. Paget actúa como un hombre muy inestable. Sin embargo al Dr. Mant le parece que tiene muy buen carácter. Lo que está mal es que se lo achaquen a la dama.

Me atrevo a decir que a la casa le gusta el gobierno femenino. Tengo una carta muy agradable y larga de Charles en tinta roja y negra, pero no me dice mucho más que yo no supiera ya.

Quizás tengamos la suerte de tener un buen baile la semana que viene, siempre que asistan las féminas. Lady Bridges quizás vaya con algunos de los Knatchbull. La Sra. Harrison quizás con la Srta. Oxenden y las Srtas. Papillon. Y si la Sra. Harrison va, entonces también lo hará Lady Fagg.

Las sombras de la tarde comienzan a descender y es así como reanudo mi interesante narrativa.

El Sr. Brook y mi hermano regresaron hacia las 4, y Sir Brook casi inmediatamente después salió de nuevo hacia Goodnestone.

Mañana vendrá Edward Bridges para hacernos su visita dominical. La última, por más de una razón. Vienen todos a casa el mismo día que nosotros nos marchamos.

Los Deede no llegan hasta el martes. Sophie es la que vendrá. Se trata de una belleza muy debatida y que tengo muchas ganas de ver. Lady Elizabeth Hatton y Annamaria nos visitaron esta mañana. Si, lo hicieron, pero no creo que pueda decir mucho más sobre ellas. Llegaron, se sentaron y se marcharon.

Domingo.

¡Mi muy querido Henry!¡Qué oportuno es para ponerse malo!¡Y hay que ver lo que es una bilis! Este ataque le debe de haber sobrevenido en parte debido a su confinamiento y ansiedad previos. Independientemente de cómo ha llegado, espero que se vaya pronto y que el martes puedas darnos buenas noticias sobre su salud. Como me llegarán el miércoles,

no esperaré tenerlas de nuevo hasta el viernes. Quizás una carta a Wrotham no tenga consecuencias perjudiciales. El sábado saldremos antes de que llegue el correo, pues Edward va a llevar sus caballos durante todo el trayecto. Nos ha dicho que a las 9 en punto. Haremos parada en Lenham.

Tu delicadeza ha sido excelente al enviarme una carta tan larga y agradable. Hizo su aparición junto con una de mi madre, poco después de que yo misma junto con mis impacientes sentimientos entráramos en la casa. ¡Cómo me alegro de haber hecho lo que hice! Tan sólo temía que a ti te pareciera supérfluo mi ofrecimiento, pero has hecho que mi corazón pueda latir con tranquilidad. Dile a Henry que me quedaré con él por muy desagradable que le parezca.

¡Oh, pobre de mí! No tengo tiempo ni papel ni siquiera para escribir la mitad de todo lo que quiero decir. Hemos recibido dos cartas desde Oxford, la de ayer era de George. Llegaron muy bien. Edward con dos horas de retraso pues se perdió al salir de Londres. George escribe muy contento y sereno. Espera poder disponer pronto de las habitaciones de Utterson, fue a clase el miércoles, da cuenta de algunos de sus gastos y concluye diciendo “me temo que seré pobre”. Me alegro de que piense en ello cuando todavía es muy pronto para hacerlo. Creo que no han elegido todavía quién será su tutor particular, pero mi hermano espera que Edward le diga pronto algo sobre el asunto.

¡Tu y la Sra. Heathcote, y Catherine, y Alethea juntas por ahí en el carruaje de Henry viendo paisajes! Todavía no he podido hacerme a la idea. ¡Ya has visto todo lo que había que ver de Streatham! Tu Streatham y mi Bookham pueden esperar. La idea de que Henry me lleve a Chawton hace que el plan me resulte perfecto.

Tenía esperanzas de que vieras algo de la iluminación y así ha sido. Esperaba que vinieras, y viniste. Lamento que él no haya llegado antes desde el Báltico. ¡Pobre Mary!

Mi hermano ha recibido hoy carta de Louisa, con malas noticias. ¡Van a pasar el invierno en Bath! Acaban de decidirlo. El Dr. Parry así lo deseaba, no tanto porque considerara que el agua le fuera necesaria a Lady B., sino porque así será capaz de juzgar mejor hasta qué punto el tratamiento que le ha puesto, que es completamente diferente a cualquier cosa a la que ella estuviera acostumbrada, es el correcto. Y yo supongo que a él no le importará embolsarse unas cuantas guineas más de parte de la dama. El sistema que utiliza es de disminución. La sacó doce onzas de sangre cuando apareció la gota, y le prohibió beber vino, etc. Hasta el momento, parece que le está sentando bien. Ella está bastante satisfecha con la idea de quedarse, pero le ha supuesto un amargo disgusto a Louisa y a Fanny.

Los H. Bridges se marchan el martes, y tienen intención de trasladarse a una casa más pequeña. Ya te puedes imaginar cómo se siente Edward. Ahora ya no cabe ninguna duda de que irá a Bath. No me extrañaría que se trajera con él de vuelta a Fanny Cage. Tendrás de nuevo noticias mías un día u otro.

Con todo mi afecto.Firma JA

No nos gusta el plan del Sr. Hampson.

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

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