Carta de Jane a Cassandra. 14-16 de Enero de 1801. Los vecinos comienzan a despedirse de la familia Austen.


Poco a poco se ven cerrando los temas de la mudanza. Quién se queda con qué y con quién (servicio, etc.). Los vecinos visitan prácticamente a diario a la familia Austen para despedirse de ellos, mientras ultiman reparaciones, etc. Las ironías sobre James y su mujer Mary (la hermana de su mejor amiga, Martha. Aunque Mary era más próxima en edad a Jane, ésta no parecía sentir excesiva simpatía por su cuñada), pueden leerse entre líneas. Es posible que la idea de que finalmente su hermano James se quedara en Steventon le permitiera reconciliarse mejor con la idea de marcharse.

Me resulta muy elegante en su comportamiento, por ejemplo, la manera en que Martha le pide a Cassandra que le compre agua de Lavanda. A pesar de la profunda amistad que las une, no da nada por hecho ni abusa de la relación entre ellas. Las peticiones se hacen siempre teniendo en cuenta la conveniencia dentro de la agenda de la persona a la que se le pide algo.

Carta de Jane a Cassandra  (Jane tenía 25 años)

Miércoles 14 de Enero-Viernes 16 de Enero de 1801

De Steventon a Godmersham

Jueves 8 de Enero

¡Pobre Srta. Austen! Me parece que últimamente te he estado abrumando con la frecuencia de mis cartas. Tenías la esperanza de no haber tenido de nuevo noticias mías antes del martes, pero el domingo pudiste comprobar la despiadada hermana con la que te tienes que manejar. No puedo recordar el pasado, pero en el futuro no oíras de mi con tanta frecuencia. Tu carta a Mary se recibió correctamente antes de que se marchara ayer por la mañana de Dean con Martha, y nos ha alegrado bastante saber que el Baile de Chilham fuera tan agradable, y que bailaras cuatro piezas con el Sr. Kemble. A pesar de que ésta última circunstancia fuera tan deseable, no dejo de preguntarme cómo tuvo lugar. ¿Por qué bailaste cuatro veces con un hombre tan estúpido? ¿Por qué no lo hiciste al menos en dos ocasiones con alguno de sus elegantes hermanos/soldados que se hubiera quedado prendado con tu aspecto en el momento en el que entraste en la sala?

Martha te envía sus mejores afectos. Ella misma te escribirá pronto; pero, de fiarme de mi memoria más que de la suya, me ha pedido no obstante que te encargara que, cuando vayas a la ciudad, le compres dos botellas de agua de lavanda Steel, siempre que tengas que ir a la tienda para asuntos propios; de no ser así, puedes quedarte tranquila pues no te reclamaría su petición.

James cenó anoche con nosotros. Estuvo escribiendo a Edward por la tarde, llenó tres caras de papel, con cada línea demasiado inclinada hacia el Noreste, y la primera línea tachada, y hoy por la mañana se reunirá con su Dama en los campos de Elysium e Ibthrop.

El viernes pasado estuvimos muy ocupados. Nos visitaron la Srta. Lyford y el Sr. Bayle. Éste último empezó sus trabajos en la casa, pero solamente le dio tiempo a terminar las cuatro salitas de estar; el resto se ha pospuesto hasta que esté más avanzada la primavera y los días sean más largos. Se llevó consigo su papel de valoración y por lo tanto solamente sabemos las estimaciones que ha hecho para uno o dos de los muebles, por los que mi padre le preguntó en particular. Sin embargo, entiendo que su opinión es que el total supondría una cantidad superior a doscientas libras, y se supone que no están incluidos la pequeña cervecería, y muchos otros, etc.

La Srta. Lyford estuvo muy amable, y le dio a mi madre tantos detalles sobre las casas en los Westgate Buildings, en los

Westgate Buildings. Austenonly.com

que estuvo la Sra. Lyford hace cuatro años, que acabó haciéndola pensar con agrado sobre la posibilidad de instalarse allí; pero tu oposición no se encontrará con dificultades, será decisiva, y especialmente mi padre, que anteriormente se sentía bastante inclinado hacia el lugar, ha dejado ahora de pensar en él completamente. En la actualidad, los alrededores de Laura-Place parecen ser su elección. Sus opiniones sobre el asunto han avanzado mucho desde que yo volví a casa. Cada vez es más ambicioso y ahora requiere una casa cómoda y de buena apariencia.

El sábado la Srta Lyford se fue a su casa larga, es decir, a larga distancia y, poco después, un grupo de damas refinadas salieron de un vehículo verde de sobra conocido y cómodo, con sus cabezas llenas de Gallos y Gallinas de Bantam, y entraron en la casa: La Sra. Heathcote, la Sra. Harwood, la Sra. James Austen, la Srta. Bigg, y la Srta. Jane Blachford. No pasa casi ningún día sin que tengamos alguna visita. Ayer vino la Sra. Bamstone, que lamenta mucho tener que perdernos, y después el Sr. Holder, que estuvo encerrado durante una hora con mi padre y James de una manera muy desagradable. John Bond es para él. El Sr. Holder estaba deseando emplearlo exactamente en las mismas condiciones que mi padre, y John parece estar bastante satisfecho. La comodidad de no tener que cambiarse de casa es una razón muy material para él. Y dado que esos son sus muy poco naturales sentimientos, su pertenencia al Sr. Holder es todo lo que se necesitaba. Pero se le podría haber ofrecido otra situación que a mí me producía cierta satisfacción: lo mismo, pero con Harry Digweed, que habría estado encantado de contratarle como superintendente de Steventon si John hubiese dejado Cheesedown. Podría haberse quedado con un caballo para montar por los alrededores, probablemente le habría proporcionado una casa más permanente, y creo que en conjunto habría sido un jefe bastante más deseable. John y Corbett no van a tener ninguna relación entre ellos. Va a haber dos granjas y dos guardeses. Nosotros pensamos que sería mejor que hubiese solamente uno.

La madre de Jane

La mañana de hoy nos trajo la respuesta de mi tía, y su contenido es mucho más afectuoso. Está realmente contenta con nuestra decisión de instalarnos en Bath. Se trata de una circunstancia que la vinculará aún más que cualquier otra cosa con el lugar, etc, etc. Además, le ha metido prisa a mi madre para que no retrase su visita al Paragon si sigue sin encontrarse bien, e incluso le recomienda que pase todo el invierno con ellos. Por el momento, y durante muchos días, mi madre ha estado más bien fuerte, y no desea verse obligada a alterar los planes por ninguna recaída.

El Sr. y la Sra. Chamberlayne están en Bath, y se alojan en la Casa de Beneficencia. Me gustaría que la escena pudiera sugerir a la Sra. C. la idea de vender su sombrero de nutria negro para ayudar a los pobres. La Sra. Welby ha estado cantando duetos con el Príncipe de Gales.

Mi padre tiene más de quinientos libros para regalar. Me gustaría que James los pudiera negociar por media guinea cada volumen. El total de las reparaciones en Deane, tanto internas como externas, el carruaje, la cesta y la pechera  no subirán mucho más de 100 libras. ¿Has visto ya que el alcalde Byng, sobrino de Lord Torrington, ha muerto? Debe de ser Edmund.

Viernes.-

Me siento agradecida por tu carta, aunque creo que debería de estarlo más, si no fuera porque me han cobrado 80 céntimos en vez de 60, lo que me ha provocado el tormento de tener que escribir al Sr. Lambould. Estoy bastante sorprendida con el resurgimiento de la visita a Londres, pero el Sr. Doricourt se ha ido de viaje, y él lo sabe mejor. Supongo que James Digweed ya te habrá dicho él mismo que ha rechazado la parroquía de Deane, aunque probablemente el asunto nunca se haya mencionado entre vosotros. La Sra. Milles se hace falsas ilusiones, pues nunca ha sido el deseo de la Sra. Rice que su hijo se instale cerca de ella, y ahora se mantiene la esperanza de que esté transigiendo en favor de  Deane. La Sra. Lefroy y su yerno estuvieron aquí ayer. Ella intenta no parecer demasiado optimista, pero él está de un ánimo excelente. Me gustaría que ellos se quedaran con la parroquia. Mary se divertirá supervisando cómo dirigen la casa, y mofándose de los gastos, especialmente porque la Sra. Lefroy tiene la intención de aconsejarles que saquen fuera la colada.

Tuya afectuosamente.

Para saber más del Agua de Lavanda Steel:

http://austenonly.com/2011/11/09/the-direful-tale-of-mr-steels-lavender-water/

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

Fuente: Le Faye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Ed. Oxford University Press
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