Recordemos que Jane se encuentra en Winchester junto con su hermana Cassandra, donde está siendo tratada de su enfermedad por el Dr. Lyford.

En Londres, Charles recibe la visita de su hermano James, y de su sobrina Caroline, mientras que en Steventon, la hija de James, Anna, da  a luz a su segunda hija, a la que pondrá por nombre Julia Cassandra (la primera fue Jemima).

Jane se encuentra mejor, y el Dr. Lyford parece tener esperanzas sobre su recuperación. Ella puede caminar por las habitaciones, y no está postrada continuamente en cama. Recibe la visita todos los días de su amiga, la Sra. Heathcote (Bigg, de soltera).

Esta es la penúltima carta que nos queda de Jane, así que, disfrutad tranquilamente de lo que estaba escribiendo, hoy hace doscientos años… Grande Jane, grande Cassandra, y grande toda su familia…:

Carta de Jane a su sobrin James Edward Austen (Jane tenía 41 años)

Martes, 27 de Mayo

Mi querido Edward, no se me ocurre una mejor manera de agradecerte por la preocupación que me demuestras con tanto cariño durante esta penosa enfermedad, que decirte yo misma tan pronto como me ha sido posible, que voy mejor.

No alardearé de mi caligrafía: ni ésta ni mi rostro han recuperado todavía la belleza que les corresponde, pero en otros aspectos, voy ganando fortaleza muy rápidamente. Ya puedo estar fuera de la cama desde las 9 de la mañana hasta las 10 de la noche. Cierto, que únicamente en el sofá. Pero me tomo mis comidas, de una manera racional, con la tía Cassandra, soy capaz de entretenerme con tareas, y caminar de una habitación a otra.

El Dr. Lyford dice que me va a curar, y que si fracasa, haga un escrito ante notario y lo deposite ante el Deán y el Capellán de la Catedral, para que no quepan dudas de desagravio de ese cuerpo pío, educado y desinteresado.

Nuestro alojamiento es muy cómodo. Tenemos una pequeña salita de estar con una ventana mirador,

Harold Knight, “The Morning Sun”, 1912

con vistas al jardín del Dr. Gabell. Gracias a la amabilidad de tu padre y de tu madre al enviarme el carruaje, mi viaje hasta aquí el sábado puedo hacerse con muy poco cansancio y, si el tiempo hubiera sido bueno, no debería haber sentido ninguna fatiga, pero me disgustó ver al tío Henry y a William Knight, que nos acompañaron amablemente a caballo, empaparse bajo la lluvia la mayor parte del trayecto.

Esperamos que nos visiten mañana y espero que pasen aquí la noche. Y el Jueves, que es Confirmación y Fiesta, esperamos a Charles e iremos a desayunar. El pobre tan sólo ha podido visitarnos una vez, pues está en la enfermería, pero espera poder salir esta noche.

Vemos a la Sra. Heathcote a diario, y William nos va a visitar pronto.

Que Dios te bendiga, mi querido Edward. Si alguna vez enfermas, deseo que seas cuidado con tanto amor y ternura como yo lo he sido, que tengas las mismas benditas atenciones de tus preocupadas y simpatizantes amistades, y que tu mayor bendición sea – y me atrevo a decir que así será – que tengas la conciencia tranquila de no ser merecedor de todo ese amor. Yo personalmente no he tenido ese sentimiento.

Con todo el cariño de tu tía.

 

 

 

 

Nota: Si no me hubiera ocupado en escribirte, habrías tenido noticias de tu tía Martha, que me encargó que te enviara todo su cariño.

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

Fuente: Le Faye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Ed. Oxford University Press
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