Mansfield Park. Capítulo 46. La extraña carta de Mary Crawford y el campanazo de las hermanas Bertram.


MP Capítulo 46

La extraña carta de Mary Crawford y el campanazo de las hermanas Bertram

Sinopsis

Fanny sabe que Mary no acepta un No por respuesta y por eso espera con ansiedad una segunda carta de ella insistiendo en obtener respuestas más claras a sus preguntas sobre Edmund. Aunque tardó un poco en llegar, por fin Fanny tuvo una nueva misiva entre sus manos. Pero con un mensaje confuso y que nada tenía que ver con su posible retorno a Mansfield Park. Mary le pide a Fanny que si escucha un rumor escandaloso sobre su hermano, que no lo atienda y que deje pasar el tiempo para que la verdad ponga todo en su sitio. Henry es absolutamente inocente. Pero ¿de qué? Fanny se queda sorprendida e intrigada.

El asunto debía de haber sido gordo pues si no Mary, que minimizaba al máximo cualquier flirteo, no se habría molestado en escribirla. Pero todo apuntaba a que Henry debía de haberse excedido en sus atenciones a Maria Bertram Rushworth mientras estaba en Londres.

Una de esas mañanas de mugrientos desayunos en Portsmouth, mientras su padre leía el periódico, le leyó la noticiamaria and henry sobre algo acontecido a sus primos de Mansfield Park: la Sra. Rushworth se había fugado con Henry Crawford y se desconocía el paradero de ambos.

Fanny al principio lo niega pero, reflexionando algo más sobre el tema, cuadraba perfectamente con todas las exclamaciones y aspavientos contenidos en la carta de Mary Crawford.

Pensó que las dos personas más afectadas en este asunto, por distintos motivos, serían Sir Thomas, por la reputación de su hija y de su familia, y Edmund por su adorada Mary Crawford.

Y por fin llega carta de Edmund, que había acudido a Londres para hacerse cargo del asunto. Si hubiera sido sólo la fuga de Maria, ya era suficientemente malo. Pero, además, Julia se había escapado también con el Sr. Yates, el amigo de Tom que iba a hacer con ellos la obra de teatro.

Ante tal debacle, es el deseo de Sir Thomas que Fanny vuelva urgentemente a Mansfield Park y, si así lo desea, le propone hacerlo junto a su hermana Susan. ¿Cómo podía ser tan feliz en medio de tanta miseria? Fanny por fin se marchaba de Portsmouth. Y lo haría al día siguiente. Sería Edmund quien la sacara de allí y la llevara a casa. Y la acompañaría la hermana en la que tantas virtudes había visto y en la que tantas esperanzas había depositado para poder sacar lo mejor de ella. Nada podía ser más perfecto, a pesar de que las condiciones que lo habían causado eran las más imperfectas. Y Susan, para qué negarlo, no estaba feliz, sino en éxtasis por poder conocer, por fin, un mundo mejor.

Por cierto, las penurias que les estaban aconteciendo a los Bertram, a los Price les entraron por un oído y les salieron por otro. Bastante tenían ya con atender (o desatender) a las propias.

Edmund llegó a las ocho de la mañana del día siguiente. Mientras las muchachas terminaban de desayunar, él fue aedmund in Portsmouth arreglar el carruaje. No tenía ánimo para comer aunque le ofrecieron hacerlo. Pasó todo el viaje en silencio, pues la presencia de Susan probablemente no contribuyó a que abriera su corazón a Fanny. Al día siguiente, en Oxford, antes de partir de nuevo, en un momento que tuvieron a solas, tan sólo fue capaz de lamentarse por Fanny, por que un hombre que decía estar enamorado de ella la hubiera abandonado. Aunque, en realidad, Edmund sobre todo está en agonía por su propio dolor y lo que significaba todo este turbio asunto.

El viaje continuó y Fanny pudo contemplar con inmensa felicidad el maravilloso paisaje de Mansfield. Y a esto se unió que, a su llegada a la mansión, su tía Lady Bertram parecía por fin tener algo de sangre corriendo por sus venas, la abrazó como no lo había hecho nunca y declaró que por fin, junto a ella, podría tener consuelo. ¡Bienvenida a casa!

Análisis y Reflexiones

Tiremos de refranero: Un gusano en una manzana puede estropear la más hermosa y valiosa de las frutas.

Y otro refrán más: otros vendrán, que bueno te harán. Digo esto porque la fuga de Julia, comparada con el escándalo de su hermana Maria, era pecata minuta.

Desde luego, los padres de le época de regencia no daban abasto con las fugas de sus hijas; o al menos, según las novelas de Jane Austen, éstas debían de estar a la orden del día, pues en todas sus novelas juegan un papel crucial en las tramas y desenlaces de sus historias.

Muy interesante ver ahora qué pasa con todos aquellos que, en su día, habían hecho tanto de menos a Fanny. Ahora probablemente tengan que mirarla desde la altura aproximada del fango en el que han hundido sus honorables pies…

Frases Geniales

.- si dos segundos pueden rodeamos de dificultades, otro segundo puede dispersarlas

.- (Fanny sobre Henry) Era muy extraño. Fanny había empezado a creer que él la quería, realmente, y hasta a imaginar que con un afecto algo mayor; y Mary, su hermana, aun insistía en que a él no le importaba ninguna otra mujer. Sin embargo, debió de haber una marcada exhibición de atenciones dedicadas a María Rushworth, debió cometer alguna tremenda indiscreción, pues Mary no era de las que pudieran dar importancia a una indiscreción venial.

.- Una mujer que llevaba tan sólo seis meses de casada; un hombre que se confesaba enamorado, hasta comprometido con otra, siendo esta otra una pariente tan próxima de aquella; toda la familia, ambas familias, tan estrechamente unidas con múltiples lazos, tan amigas, tan íntimas… Era una mezcla de culpas demasiado horrible, una concentración de perversidad demasiado vil para que la naturaleza humana fuera capaz deella, no hallándose en un estado de completa barbarie.

.- La inconsistencia de los afectos de Henry, oscilando al dictado de su vanidad, la decidida inclinación de María y la insuficiencia de principios en ambos, apuntaban la posibilidad; la carta de Mary sellaba el hecho.

.- ¡Abandonar Portsmouth mañana! Estaba, notaba que estaba, en peligro de sentirse exquisitamente feliz, cuando tantos eran desgraciados. ¡Un mal que le procuraba tanto bien!

.- No hay nada como la actividad, una urgente e indispensable actividad, para ahuyentar las penas. Una ocupación, aun siendo melancólica, puede disipar la melancolía

 

.- No tenía tiempo para estar triste

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  1. Montse dice:

    Yo también me alegré de la vuelta, y más aún , por Susan. El abrazo de Lady Bertram, bueno, pues…. jajaj sin comentarios.

  2. paty dice:

    Sin duda alguna Henry es el peor de los hombres pero Maria se pasa mas alla la unica verdad es q deja a todos en el mas miserable fango undidos por completo y lo peor de todo sin deverla ni temerla ;mira q irse con otro y estando casada!!!! Con su hermana puedo dejarlo pasar al menos uan no tenia marido….

    • Bueno, lo de Julia habría sido fatal, si María hubiera sido prudente y decente. De hecho, en Orgullo y Prejuicio Mr. Darcy vive como una agonía que su hermana Georgiana apenas lo intentara con Wickham…. Pero, como dice Austen, las hermanas Bertram habían sido mal educadas emocionalmente, y las consecuencias de atender a sus caprichos y su vanidad, cuando se hacen adultas, tienen estas consecuencias…. Y Henry, de nuevo, “picado” porque Maria no le hacía caso….. lo mismo que había hecho con Fanny. Su ego había que alimentarlo a cualquier precio…

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