Mansfield Park. Capítulo 27. Lo que da de sí el asunto de la cadenita para la cruz de ámbar….


MP Capítulo 27

Sinopsis

¡Sorpresa! Cuando Fanny vuelve a Mansfield, la está esperando Edmund… ¡con una cadena para la cruz de su hermano! Por supuesto, Edmund había acertado 100% en los gustos de Fanny, y no estaba dispuesto a que ésta se lo agradeciera de ninguna manera. Lo había hecho de corazón.

Peeeroo, … una nimiedad como es preguntarle a su primo qué debía hacer con la gargantilla de Fanny, lejos de disuadirle de sus pensamientos por Mary, los confirmaron. Que los dos hubieran coincidido en querer hacer feliz a Fanny, de la misma manera, y tan generosamente, sólo añadía a las razones por las que él podía

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estar enamorado de ella. ¡Ay, Fanny, que a veces hay que ser un poco más lista…! Y encima Edmund insistiendo en que se pusiera para el baile la gargantilla de Mary, en vez de la cadena que él le había regalado… De hecho, Edmund le acaba reconociendo a Fanny que Mary y ella son los dos seres que más quiere en el mundo… ¡toma del frasco! Chaparrón para Fanny, que sabe el tipo de sentimientos que tiene por una y por otra… ¡Qué tontería por parte de ella, el haber pensado en él de una manera que no le correspondía! Pero razón y emoción a veces no van a la par. Fanny estaba coladita por su primo.

Henry no pierde baza y le propone a William que, al día siguiente del baile, podrían ir juntos a Londres. Supondría salir unas horas antes, pero  esto le permitía invitar a William a comer en casa de su tío, el Almirante Crawford. A esto se le conoce comúnmente como poner la zanahoria delante de las narices, o la miel en los labios. William, lógicamente, estaba encantado. Y Henry, con esfuerzo cero, consigue ir a Londres y acercarse un poco más a Fanny por la retaguardia, es decir, su hermano, haciéndole tan feliz, que ella también tendría que serlo… y agradecérselo a él. Lo que no sabía Henry es que su contribución a la felicidad de Fanny se debía en gran parte a que él se marchara también.

Pocas horas antes del baile, la tía Norris estaba de un pésimo humor. Fanny se va a su cuarto y de nuevo se encuentra con Edmund, que parece un poco mustio. Confiesa a Fanny que le había pedido a Mary los dos primeros bailes, y que ésta hacía accedido a modo de despedida de él, pues serían los últimos que bailaríanchain 2juntos. Edmund no se lo quiere creer. Está en esa etapa en la que ve cosas de su enamorada que le desagradan, pero que intenta justificarlas como sea para no tener que pasar por el dolor del desamor. Fanny se desliga de darle ningún consejo. No estaba ella para consejos, no… de la que era su rival. ¡Bien hecho, Fanny! Además, parece que Edmund ya se va cayendo del guindo… y no hay nada que pudiera hacerla más feliz. Bueno sí, que la elegida fuera ella..

Fanny se arregla para el baile. Se ve guapa, y además decide ponerse las dos cadenas: la de Edmund con la cruz, y la gargantilla por encima. Era la noche de ella y de su hermano, y por fin su autoestima estaba un poquito alta.

Análisis y Reflexiones

 ¡Ay, este Edmund! Su felicidad es hacer feliz a Fanny. ¿No es esto amor del bueno? Y, sin embargo, él se cree enamorado de Mary Crawford…

Subidas y bajadas de los cielos: Fanny sube cuando su primo le regala la gargantilla y con todo tipo de elogios, pero ha de poner luego pié en tierra; cuando Fanny le cuenta a Edmund lo de la gargantilla, es él el que se deja llevar por las alas de la adrenalina y su cabecita se posa literalmente en las nubes del enamoramiento… y es Fanny el que tiene que tirar del cordoncito y hacerle poner los pies en tierra.

Me resulta tremendamente cómica la situación de Fanny teniendo que atender a las súplicas de Edmund para que se ponga una gargantilla que no quiere lucir. No se podía haber metido la pata tan a fondo. Si Fanny hubiera sido un poco más segura de sí misma, no le habría comentado nada a Edmund y ella solita habría tomado la decisión con la cadena que más le gustara. Pero ahora, para satisfacer a Edmund, tendría que hacer lo que no tenía ninguna gana. Este es un ejemplo claro de lo que significa ser bueno para nada, o de cómo la bondad a veces, en vez de ser buena, nos perjudica innecesariamente…

Me parece genial la descripción del estado de arrebato que hace Jane Austen sobre Fanny, al leer tan sólo las cuatro palabras que le había escrito Edmund: cuatro palabras sin parangón, nadie las había escrito mejor, nunca dos líneas habían sido tan apreciadas… Os lo recomiendo, y que lo leáis con toda la ironía de la que seais capaces. Es absolutamente genial.

El patatazo de Edmund me parece genial. Curiosamente, Edmund ve en Mary Crawford las cualidades de Fanny. Para él, son idénticas. Entonces, ¿de quién está enamorado, de Mary o de Fanny? Todavía tiene la mente demasiado empañada para ver con claridad de quién se trata, aunque de momento está convencido de que es, sin duda, de Mary.

 Frases Geniales

 .- (Edmund a Fanny cuando le regala la cadena) Créeme, no hay para mí en el mundo satisfacción mayor que la de contribuir a la tuya.

.- (Edmund sobre la idea de que Fanny devolviera la gargantilla que le había regalado Mary Crawford) Dificilmente puede haber una sensación más desagradable que la de encontramos en las manos, devuelto, lo que hemos entregado con una esperanza razonable de contribuir con ello a la felicidad de un amigo.

.- (Edmund a Fanny) No quisiera que apareciese una sombra de frialdad .–.–repitió, bajando un poco la voz.–.–, entre los dos seres que más quiero en el mundo.

.- (Fanny sobre el enamoramiento de Edmund) Edmund se engañaba con ella: le concedía méritos que no tenía; sus defectos eran los mismos de siempre, pero él ya no los veía.

.- (Fanny sobre sus sentimientos sobre Edmund) Pensar en él del modo que en Mary estaba justificado, seria una locura. Para ella, Edmund no podía significar nada… nada para ser más querido de lo que pueda serlo un amigo.

.- (Fanny a Edmund) Si sólo me necesitas como oyente, Edmund, seré todo lo útil que pueda; pero no soy competente como consejera. No me pidas a mí consejo. No sirvo para ello.

.- (Fanny sobre sí misma arreglada para el baile) Fanny abandonó su alcoba al fin, felizmente satisfecha de sí misma y de todo.

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