MP Capítulo 14

Sinopsis

Este capítulo se dedica a describir la dificultad para decidirse por una obra de teatro. Finalmente, se decantan por “Promesas de Enamorados”, que es la misma que iba a representar el Sr. Yates con sus amigos.

Y ahora venía la segunda dificultad: decidir quiénes representarían a los distintos personajes. Henry

Mrs. Elizabeth Inchbald
Mrs. Elizabeth Inchbald

Crawford decide que Julia no haga uno de los personajes dramáticos pues, se ha reído tanto con ella, que verla haciendo un papel tan serio tan sólo podría provocar su carcajada y, por lo tanto, una desastrosa actuación. Tom Bertram pone la puntilla apoyando a Henry, y remata ofreciéndole a su hermana Julia el papel de la mujer de granjero. Si lo llegan a hacer a propósito, no habrían podido ofenderla más. Finalmente, y tras los intentos empalagosos y deleznables para convencerla, rechaza definitivamente el papel y se marcha.

Y detrás de ella, en breve, los demás. Tom y el Sr. Yates para seguir con los decorados del teatro. Y Maria y Henry para proponerle a Mary Crawford el papel que tenía que representar.

Fanny se queda sola para echarle un vistazo al contenido de la obra. Le parece indecorosa, tanto por las actitudes como por el lenguaje, y espera que Edmund, cuando tenga conocimiento de lo que se va a interpretar, sea capaz de pararlo.

Análisis y Reflexiones

En este capítulo lo único que se me ocurre pensar es lo bien que viven algunos, sin nada más que pensar que en desmontar unas habitaciones de la casa para montar temporalmente un teatro, con ayuda de todos los sirvientes, para una simple y llana representación casera. Desde luego, la vida en el campo debía resultarles insufrible para empeñarse tanto en dicha representación. Algo que choca profundamente con los otros miembros de la familia que sí que encontraban en la naturaleza y en las actividades cotidianas suficiente fuente de diversión y de variedad como para que la idea de montar una obra en esas condiciones les pareciera

Promesas de Enamorados
Promesas de Enamorados

un auténtico disparate.

Respecto a las primeras tensiones entre unos y otros, nada mejor para poner en evidencia sus auténticas personalidades: Tom tan solo quería divertirse. Julia probablemente también. El Sr. Yates resulta patético  fomentando algo que tan sólo le resarcía a él de su frustrada representación con sus amigos. Y Henry y Maria en un juego peligroso que tendrían que controlar con precisión milimétrica.

Frases Geniales

.- (El Sr. Yates a Tom Bertram) Un poco más de justicia, señor empresario, por favor. No mereces ostentar el cargo, si no sabes apreciar un poco mejor los talentos de tu compañía.

.- (Julia meditando sobre la propuesta de Henry Crawford para que acepte el papel de Amelia) ¿y si lo único que él se proponía era halagarla y apaciguarla y que pasara por alto su reciente afrenta? No se fió. El feo había sido terminante. Acaso ahora no hacía más que completar su pérfida jugarreta.

.- (Julia al negarse a aceptar el papel) Diciendo esto abandonó precipitadamente la habitación, dejando una sensación de embarazo en más de una persona, pero sin despertar compasión en ninguna de ellas.

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