Capítulo 61

La propia Jane Austen se encarga de contarnos lo que ocurrió después y después… y en los años venideros. Parecíabodas que podía intuir el interés sin fin que podrían provocar sus perfectos personajes….

La Sra. Bennet, encantada de la vida con los matrimonios de sus hijas, se volvió un poco menos histérica, menos nerviosa, y algo más sensata.

El Sr. Bennet, que echaba de menos a su segunda hija, visitaba a la parejita con frecuencia en Pemberley.

Jane y Bingley aguantaron en Netherfield solamente un año más. La cercanía de la madre y de Meryton pronto les saturó. Así que compraron una casita a 35 kilómetros de Pemberley, y ambas hermanas podían verse con frecuencia.

Kitty pasaba mucho tiempo con ambas hermanas, y esto le hizo mejorar bastante. El padre nunca le permitió que visitara a su hermana Lydia.

Mary era la que más tiempo pasaba en casa y hubo que forzarla a mezclarse más con el mundo exterior. Pero, al no tener que compararse ya con sus hermanas, la tarea le resultó más gratificante.

Lydia y Wickham siguieron con su vida desordenada. Y no tardaron en empezar a pedir favores y dinero. Lizzy intentó cortar de raíz esta relación, aunque la realidad fue que, finalmente, acababa ayudando a su hermana con parte del dinero que tenía para sus gastos personales. Jane y ella siguieron pagando las deudas que dejaba Wickham por donde pasaba quien, por cierto, se siguió dedicando a sus juergas, a sus mujeres,… y a seguir encandilando a quien quisiera dejarse halagar por un rato….. Lydia muy pronto dejó de interesarle…Darcy y Lizzy looking up

Darcy no volvió a recibirlos en Pemberley, pero de vez en cuando intervino para ayudar a Wickham profesionalmente. Bingley fue más tolerante, pero pronto saturó también de esta indeseable pareja.

Caroline Bingley se tragó su orgullo y se comportó con educación tanto con una como con otra.

Georgiana y Lizzy tenían una excelente relación, que hacía feliz a Darcy. Georgiana admiraba a Lizzy, aunque alucinaba con la ironía que utilizaba con su hermano.

… empezó a entender que una mujer se puede tomar ciertas libertades con su marido, que no serían admisibles de una hermana diez años más joven que él.

La tía De Bourgh se pasó tanto en su respuesta, insultó tanto a Lizzy, que Darcy decidió cortar con ella radicalmente. Fue solamente la intercesión de la propia Lizzy la que hizo que finalmente se reconciliara con ella.

Los tios Gardiner eran sus grandes cómplices. Ambos los adoraban.

… Y ambos les estaban eternamente agradecidos por haber sido las personas que, al haberla traido a ella a Derbyshire, habían facilitado que finalmente estuvieran unidos…

Y colorín, colorado….. Aquí estamos doscientos años después….

El cuento no se ha acabado, porque tenemos secuelas a una media de una o dos al día…. Por lo general, todo hay que decirlo, bastante malas.

Por mi parte, lo único que puedo añadir es que, lo que está claro, es que la belleza es absolutamente adictiva.

¡¡¡ FELIZ BICENTENARIO!!!

Brindis

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