Me han pasado hoy un enlace sobre las adaptaciones de Orgullo y Prejuicio, realizado por Pilar Gómez Bachmann y que se llama “Ponerle cara a Darcy”, de Pilar Gómez Bachmann, en el blog de la Universidad Complutense de Madrid, “Si no lo leo no lo creo…”. Además, el artículo hace referencia a otro artículo que hemos recomendado en este blog de las adaptaciones españolas de las obras de Jane Austen (AQUÍ), realizado por las creadoras de El Sitio de Jane. Os dejo con él, y al final con el enlace:

“Orgullo y prejuicio” es una de mis novelas favoritas y mis amigos saben bien que raro es el año en que no la releo. Me

marysimonsenfanficction.blogspot.com

enamoré de Mr. Darcy con catorce años y ya se sabe que los primeros amores nunca se olvidan. Sin embargo, no voy a hablar ahora exactamente de Orgullo y Prejuicio. De las novelas que marcan es difícil hablar con objetividad y no me voy a extender más que para decir que donde yo leo costumbres, sentido del humor, ironía,  y una historia de amor apasionante otros pueden ver un tostón de cuidado, protagonizado por un montón de gente estirada. Ellos se lo pierden.

 

Lo que realmente quiero hacer es comentar algunas de sus adaptaciones para la pantalla, la grande y la pequeña. Sólo son unas pocas de las muchas adaptaciones que se han hecho y  no en orden cronológico, sino en el que yo las vi, y aviso, son mis propias impresiones personalísimas, independientemente de sus méritos artísticos y técnicos. Como fuente principal para confirmar fechas y datos me he basado en Internet Movie Data Base, pero si alguien quiere profundizar en el tema recomiendo la página de las hermanas Almudena y Carmen Romero, un sitio gigantesco y exhaustivo sobre Jane Austen en español.

La primera que vi fue la versión  de la BBC de 1980, con adaptación de Fay Weldon, y me gustó mucho. Me pareció muy fiel al original y, tan parecido a lo que yo tenía en la cabeza, que no sé muy bien, en mi propia versión interior, qué es imaginado y qué visto en esta serie.  Sobre todo porque en aquellos tiempos no tenía vídeo ni oportunidad de grabarla, ni pude volver a verla. Hace poco que la he visto de nuevo y me he encontrado con algunas sorpresas. Después de todo la señora Weldon sí que se tomó algunas libertades con el guión (la escena de la carta) y aunque en conjunto es lo que yo recordaba, no ha aguantado muy bien el paso del tiempo. Se le notan los años y los medios y Darcy, mi Darcy,  me ha parecido ahora demasiado inexpresivo y adusto y, horror, ¡con un pelucón impresionante!

Retrato en acuarela de Jane Austen

En algún punto entre el 80 y el 95 vi la versión para el cine de 1940, la primera rodada en Hollywood, protagonizada por Greer Garson (La señora Miniver) y Laurence Olivier. En España se estrenó como “Mas fuerte que el orgullo” y, dejando a un lado los anacronismos de vestuario y decorados y el guión reinventado, Miss Garson contaba ya con 36 años cuando hizo de Lizzy y Laurence Olivier destrozaba, pulverizaba y machacaba a Mr. Darcy creando un personaje afectado, amanerado y un poco lelo. Mi enfado fue considerable y nunca se lo he perdonado, hasta tal punto que sus películas siempre las veo con bastante prevención.

En 1995 se estrenó en Gran Bretaña una nueva versión de Orgullo y Prejuicio. Al año siguiente, debía ser julio porque hacía mucho calor en Madrid, llegó a mis manos por medio de una compañera a la que se la habían grabado unos parientes que tenía en Inglaterra. Lo único que sabía de ella es que trabajaba Colin Firth, un actor muy atractivo y con una voz preciosa al que había visto por primera vez en “Otro país“. Esta adaptación es, en mi opinión, la mejor de todas, con unos decorados y vestuario muy cuidados y con un reparto que, con algunas excepciones, (Wickham, Lady Catherine y su hija, Jane…) es buenísimo. En especial, Firth que interpreta un Mr. Darcy magnífico y refleja a la perfección  el personaje con un perfecto equilibrio entre el orgullo contenido y la desesperación de la pasión y el enamoramiento. Otros temas muy bien tratados son el servilismo ridículo de Mr. Collins, la envidia jocosa de las hermanas Bingley, en especial Carolina, y la estupidez irritante de la señora Bennet. En cuanto a su fidelidad a la novela, es verdad que se muestran escenas que no escribió Austen, pero complementan la historia perfectamente y sirven para dar más protagonismo a Darcy y no contar sólo la historia de Elizabeth. Esta versión no es solamente una buena película de época, de las que hacen tan bien los británicos, sino que plasma el ingenio, el sentido del humor y el espíritu de la novela de manera excepcional. Tuvo un éxito tremendo y es la culpable de la “Austenmanía” que vivimos en estos momentos. Yo adoro esta serie y soy capaz de verla de una sentada. Y como muestra, aquí os dejo la famosa proposición: Mr. Darcy proponiendo matrimonio a Lizzy.

De 2004 es Bodas y prejuicios. La misma directora de “Quiero ser como Beckam” recrea la trama en la actualidad y en la India. Quizá no es para todos los gustos, pero yo, además de ser  janeita,  siento debilidad por Bollywood, por lo que disfruté mucho con esta película. Si dicho esto, os atrevéis con este musical tenéis que verla entera incluidos los títulos de crédito; merece la pena.

Retrato de jane Austen

2005 Qué decir de esta versión. Que no esperaba que me gustara nada y que a pesar de ello me resultó una película agradable, pero no es “Orgullo y prejuicio” ni nada que hubiera podido concebir Jane Austen (el batiburrillo del primer baile y Loungbourg, la peculiar visita de Lady Catherine, ese aire melancólico más propio de una novela de las Bronte…). ¿Qué tiene de bueno?  Pues que Mr. Darcy aparece digno e interesante y cuenta con el Wickham, ejem, más macizo que en la historia ha sido. Y por cierto, no os perdáis la escena con la que acaba la película en la versión americana y que liquidaron afortunadamente en Europa, aunque no puedo imaginar por qué pensaron que sería mejor el paseo en pijama por el páramo.

Y para terminar algunas curiosidades: en 1952 la BBC rodó una versión de 6 episodios de la que no tenía noticia hasta mis indagaciones para hacer esta reseña y que menciono porque Mr. Darcy no es otro que Peter Cushing, reconvertido más tarde en el Sherlock Holmes matador de vampiros de la Hammer. En 1956 la televisión americana rodó otra versión adaptada por Hellene Hanff, la escritora de 84 Charing Cross Road. De 1957 es una adaptación italiana con Virna Lisi. Y de 1966, una española de TVE en su espacio Novela con Tina Sainz y Víctor Valverde, aunque no en los papeles principales. Sobre ella y mucho más sobre las traducciones y versiones en castellano de Jane Austen tenéis el artículo “A la Señorita Austen: Una visión general de las adaptaciones españolas” de Mari Carmen Romero Sánchez. Yo no la he visto, pero en la Biblioteca Complutense se puede encontrar otra adaptación “Orgullo y prejuicio: la película” desarrollada en un College americano. Y para terminar, mencionaré la película de 2001 El diario de Bridget Jones basada en el famoso libro del mismo título de Helen Fielding, y que para rizar el rizo, se le ocurrió al ver a Colin Firth en la versión de 1995.

Pilar Gómez Bachmann

Fuente y artículo completo más comentarios:

http://www.ucm.es/BUCM/blogs/sinololeonolocreo/94.php#.UDiQGO03b-M

Anuncios