Hoy, 22 de Marzo de 2012, se cumple el 167º Aniversario del fallecimiento de Cassandra Austen. (1773-1845). Cassandra sobrevivió 28 años más a la muerte de su hermana Jane. Primera hija del matrimonio Austen, aunque la quinta de sus vástagos, fue amamantada por su madre durante tres meses, y luego fue entregada a una nodriza hasta que cumplió un año y medio. Una costumbre habitual en las clases acomodadas de la época y que a la familia Austen les dio buen resultado, pues sus ocho hijos sobrevivieron saludables (excepto el segundo, George, que tenía algún tipo de discapacidad).

La relación entre las hermanas fue extraordinaria desde su más tierna infancia. Con ocho años Jane se fue al colegio interna con su hermana, aunque su madre pensaba que era demasiado pequeña, pero fue consciente de que, si se quedaba sola en Steventon, lo pasaría muy mal. En palabras de Cassandra madre, “Si a Cassandra le fueran a cortar la cabeza, Jane haría que cortaran también la de ella”.

De las dotes de Cassandra conocemos más las pictóricas (los famosos retratos de Jane, que más bien le hacían un flaco favor, como su propia familia reconocería). De los grabados que hizo para los primeros pinitos de su hermana pequeña y su Historia de Inglaterra (que podéis leer traducida en este blog), aunque en principio se supone que ilustraban a los monarcas referidos, se dice que más bien eran caricaturas de algún miembro de la familia.

Llegó a comprometerse en matrimonio con 21 años, pero su novio, Tom Fowle, falleció en un viaje al Caribe y la dejó heredera de sus pocos bienes. Se consideró su viuda y así vivió, aunque se sabe que tuvo pretendientes y admiradores. De hecho, se consideraba que, de las dos hermanas, Cassandra era la más guapa (¿como en Orgullo y Prejuicio? Jane era más guapa que Lizzy, y ésta más ingeniosa). De las cartas se trasluce que la que era organizada, limpia, la que estaba al detalle de todo era Cassandra. De alguna manera, esto le permitió a Jane seguir siendo “la hermana pequeña” y dedicarse a la escritura de sus fantasías y observaciones del mundo a su alrededor.

De adulta, pasó la mayor parte del tiempo visitando a su hermano mayor Edward al que, tras el fallecimiento de su mujer, ayudó a criar su numerosa prole. Este hecho favoreció la separación de las hermanas, y la profusa correspondencia que intercambiaron y que ha llegado, en parte, hasta nuestros días.

Del famoso episodio en el que quemó las cartas de su hermana, hoy no echaremos más leña al fuego. Para muchos es un episodio trágico pero, quién sabe lo que habríamos hecho cada uno de nosotros en sus circunstancias. Quizás nos ha llegado lo que nos tenía que llegar y hemos de sentirnos más que satisfechos. De hecho, fue ella quien tras la muerte de su hermana, se encargó de organizar los manuscritos de Persuasión y La Abadía de Northanger para su publicación.

Cassandra vivió sola tras la muerte de su hermana (1817), de su madre (1827), y de que su buena amiga Martha se casara con su hermano Frank (un año después de la muerte de Cassandra Austen madre. Falleció en 1843, dos años antes que Cassandra). Falleció con 72 años y fue enterrada en la Iglesia de San Nicolás, junto con su madre.

Os dejo aquí el enlace a las cartas (en inglés) que escribió a su sobrina Fanny tras la muerte de su hermana Jane:

http://www.pemberley.com/janeinfo/brablt17.html

A modo de resumen, afectó mucho a toda la familia. Ella había pasado unos meses muy ocupada cuidando de Jane, cada vez más débil y dolorida. Como suele ocurrir en estos casos, sentía el alivio por el cese del sufrimiento de un ser querido, y también la profunda tristeza por la pérdida de su mejor amiga. Cassandra estuvo en esos momentos muy apoyada por su hermano Edward, que atendió el funeral y entierro en la Catedral de Winchester, y luego ella se quedó a arreglar el resto de gestiones tras el deceso.

Jane siempre confió en el sensato juicio de su hermana, que era su crítica más dura, pero también la que la animó a escribir sus piezas literarias. Hoy Cassandra sigue resultando un personaje antipático para muchos por haberse deshecho de gran parte de las cartas de su hermana.

Pero, francamente, puedo imaginarme que, tal día como hoy, de hace 167 años, Jane se encargó de echarle un buen rapapolvo a su hermana cuando se uniera con ella en algún otro lugar, por no haberlas quemado TODAS. ¿Pero qué hacemos toda esta gente mirando con lupa su vida, sus sentimientos, sus éxitos y sus fracasos? Cassandra, mal papel te quedó: no importa lo que hubieras hecho, alguien te habría pegado un buen tirón de orejas. Ya ves, toda la vida siendo tan sensata, para esto…

Descansen ambas en paz.

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