21 y 22 de Mayo de 1801. Carta de Jane a Cassandra. Jane y su madre siguen mirando casas y Cassandra está a punto de unirse con ellas en Bath…

Posted on 12/03/2012

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Jane sigue sola con su madre en Bath, pero pronto se reunirá Cassandra con ellas. Mientras tanto, va haciendo nuevas amistades, y ha conocido a alguien que, para su asombro, camina más rápido que ella…

Carta de Jane a Cassandra  (Jane tenía 25 años)

Jueves 21- Viernes 22 de Mayo de 1801

De Bath a Kintbury

Paragon, Jueves 21 de Mayo

Mi querida Cassandra:

Tener que hacer largas frases sobre temas desagradables es bastante odioso, por lo que me libraré tan pronto como pueda del que ocupa la mayor parte de mis pensamientos. Nuestras visitas a Green Park Buildings parecen haber terminado. La visión de las humedades todavía  en las habitaciones de una casa que tan sólo había estado vacante desde hacía una semana, con informes de familias descontentas y fiebres pútridas, han proporcionado el golpe de gracia. Ahora no tenemos nada a la vista.

Cuando llegues, al menos tendremos el placer de volver a examinar algunas de esas casas en estado de putrefacción. Son tan realmente deseables en cuanto al tamaño y la situación, que produce cierta satisfacción pasar diez minutos en ellas.

Te responderé ahora a algunas de las preguntas que me hiciste en tu última carta. No tengo ninguna explicación sobre
la frialdad entre mi tía y la Srta. Bond más que ésta última se sintió desairada cuando la primera abandonó Bath el verano pasado sin haberla vuelto a visitar antes de marcharse. Parece ser la discusión más extraña del mundo. Nunca se visitan, pero creo que se hablan con bastante educación si se encuentran. Mi tío y la Srta. Bond desde luego que lo hacen.

Las 4 cajas de Lozenges, a 1 chelín y quince céntimos cada una, hacen un total de 4 chelines y 60 céntimos. Como la cantidad era tan insignificante, pensé que era mejor pagar en seguida que discutir sobre el asunto.

Acabo de tener noticias de Frank. Los planes de mi padre ya son definitivos. Le verás en Kintbury el viernes y, a menos que te resulte inconveniente, os veremos a ambos aquí el lunes 1 de Junio. Frank tiene una invitación a Milgate que creo tiene la intención de aceptar.

Nuestro grupo en la reunión de Ly Fust estaba formado por las mismas personas de las que ya has oido hablar: los Winstone, la Sra. Chamberlayne, la Sra. Busby, la Sra. Franklyn y la Sra. Maria Somerville. Aun así, creo que no fue una reunión tan estúpida como las dos anteriores en el mismo sitio.

La amistad entre la Sra. Chamberlayne y yo, que tu ya habías predicho, ya ha ocurrido, y nos saludamos con la mano cada vez que nos encontramos. Nuestro gran paseo a Weston se fijó de nuevo para mañana y se hizo de una manera muy chocante. Todos los miembros del grupo declinaron la propuesta con alguna excusa u otra, excepto nosotras dos, así que tuvimos un tête à tête, aunque eso lo habríamos conseguido tras dos yardas, así nos hubiera acompañado la mitad de los habitantes de Bath. Te habría divertido ver nuestra ruta: subimos por la colina Sion, y volvimos campo a través. Al subir la colina la Sra. Chamberlayne resultó imbatible, pues apenas yo conseguía con dificultad mantener su paso. Pero no pensaba acobardarme por nada en este mundo. En llano, íbamos a la par, así que salimos bajo un sol cálido y agradable. Ella no llevaba ninguna sombrilla ni visera en su sombrero, no nos paramos ante nada, y cruzamos el campo santo de Weston con tanta prisa como si tuviéramos miedo de ser enterradas vivas. Después de ver de lo que es capaz, no puedo evitar mirarla con bastante consideración. Respecto a cuánto es de agradable, lo es como tanta otra gente.

Ayer por la tarde tuvimos una breve visita de dos de las Srtas. Arnold, que vinieron de Chippenham para negocios. Son muy educadas, pero no muy refinadas. Después de que oyeron que queríamos una casa, nos recomendaron una en Chippenham. Esta mañana nos han visitado de nuevo la Sra. y la Srta. Holder. Querían que fijáramos una tarde para tomar el té con ellas, pero los restos del resfriado de mi madre le permiten declinar cualquier invitación por el estilo. Sin embargo, como yo tenía una invitación por separado, creo que iré alguna tarde. Se ha puesto de moda pensar que las dos son muy detestables, pero son tan educadas, y sus vestidos son tan blancos y tan bonitos (de los que, a propósito, mi tía piensa que es una pretensión absurda en este lugar) que no puedo aborrecerlas completamente, especialmente porque la Srta. Holder reconoce no tener gusto alguno para la música.

Después de que se marcharon, me fui con mi madre para ayudarla a visitar algunas casas en New King Street, por las que tenía algún tipo de inclinación. Pero ahora el tamaño sí que le ha satisfecho.  Eran más pequeñas de lo que yo esperaba. Particularmente una de las dos era bastante monstruosamente pequeña. La mejor de las salas de estar no era más grande que la sala pequeña de Steventon, y la segunda habitación en cada piso sólo tenía espacio para una cama individual muy pequeña.

Esta noche vamos a tener un grupo muy reducido. Odio los grupos reducidos, pues me obligan a un esfuerzo constante. La Srta. Edwards y su padre, la Sra. Busby y su sobrino el Sr. Maitland, y la Sra. Lillingstone son todos. Y se me ha impedido que le ponga al Sr. Maitland mi gorra negra, pues tiene esposa y diez hijos.

Mi tía tiene un resfriado muy fuerte. No te olvides de haber tenido noticias sobre él cuando vengas. Creo que está más sorda que nunca. El resfriado de mi madre la ha tenido indispuesta durante algunos dias, pero parece que ahora está muy bien. Parece que empieza a ceder en su decisión de quedarse aquí. No quiere que se la deje atrás, y estará feliz de negociar los asuntos con su enfurecida familia.

Lamentarás oir que la enfermedad de Marianne Mappleton ha terminado fatalmente. El domingo se pensó que estaba fuera de peligro, pero una repentina recaída se la llevó al día siguiente. Una familia tan cariñosa tiene que estar sufriendo severamente. Y muchas jovencitas que han muerto prematuramente creo que han sido elogiadas como ángeles, con pretensiones menores que Marianne en cuanto a belleza, juicio y mérito.

El Sr. Bent parece decidido a resultar detestable, ya que ha valorado los libros tan sólo en 70 libras. El mundo entero está conspirando para enriquecer a una parte de nuestra familia a expensas de la otra. Sin embargo, 10 chelines por los poemas de Dosdley me satisfacen en lo más profundo, y no me importa cuántas veces pueda venderlos por la misma cantidad. Cuando la Sra. Bramston haya terminado de leerlos, los volveré a vender. Supongo que no puedes oir nada de tu Magnesia.

Viernes.-

Que tengas un buen día para tu viaje, en cualquiera de las formas en las que lo hagas, bien en la diligencia de Debary, bien con los veinte dedos de tus pies.

Cuando hayas terminado el sombrero de Martha, tienes que hacerle un abrigo del mismo material. Se lleva mucho por aquí, en diferentes formas. Muchas de ellas son como su chaqueta de seda negra, con adornos en las sisas en vez de mangas. Algunos son largos antes, y otros son largos por todo alrededor, como los de C. Bigg.

Nuestro grupo de anoche no me proporcionó idea alguna para mi carta.

Tuya siempre.

P.D. Los Pickford están en Bath y nos han visitado. Ella es la mujer más elegante que he visto desde que dejé a Martha. Él es tan disoluto en su apariencia como desearía que lo fuera cualquier discípulo de Godwin. Esta noche tomamos té con la Sra. Busby. Escandalicé a su sobrino cruelmente. En vez de diez hijos, tiene tres.

Todo mi amor para todos.

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

Fuente: Le Faye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Ed. Oxford University Press