26 Octubre 1813. Carta de Jane a Cassandra. Apática y un poco pasota…


Jane ha vuelto a Godmersham y Cassandra ha ido a cuidar a Henry en Londres, pues no se encontraba bien. En esta carta, no sabemos si porque tuvo que volver a Gormersham y dejar a su querido hermano Henry, o por no poder seguir disfrutando de la vida social de Londres, el caso es que Jane, como ella misma admite, está muy pasota, muy apática, y casi podíamos decir que le daba todo igual. Ya lo veréis por la carta.

Cuando habla de Ben, se refiere a Benjamin Lefroy, prometido de su sobrina Anna, hija de su hermano James.

Pues así de anodina pero siempre con su irónico sentido del humor se encontraba Jane hoy hace doscientos años, y así se lo escribía a su hermana…

Carta de Jane a su hermana Cassandra  (Jane tenía 37 años)

Martes 26 de Octubre de 1813

De Godmersham a Londres

Mi querida Cassandra

Ya has tenido muchas noticias de este lugar (supongo) que imagino habrán tenido el efecto de que no esperaras una carta mía inmediatamente, pues realmente no creo que hoy tenga los medios para elaborarte una. Sospecho que ésta te la llevarán nuestros sobrinos, dime si es así.

Me produce mucho placer pensar que estás con Henry. Estoy segura de que el tiempo se te pasa de lo más cómodamente, y confío en que estés siendo testigo de su mejoría cada día que pasa. Me hará muy feliz tener noticias tuyas de nuevo. Sin embargo, tu carta del sábado fue tan larga y tan llena de detalles como habría cabido esperar. No tengo en absoluto ánimo para escribir, pero debo de continuar hasta que me venga.JA writing bored

Felicito al Sr. Tilson y espero que todo vaya bien. Fanny y yo contamos contigo para saber qué nombre le pondrán a la niña. Dínoslo tan pronto como lo sepas. Espero que sea Caroline.

Todos nuestros caballeros se han ido juntos en un carruaje a la reunión de Sittingbourne, en el Este y el Oeste de Kent. Bueno, más bien han ido al Oeste de Kent atravesando el Este. Creo que no es la manera habitual de ir por ese condado. Hemos desayunado juntos antes de las nueve, y en esta ocasión no cenaremos hasta las seis y media, por lo que espero que nosotras tres tengamos una mañana lo suficientemente larga.

Del Sr. Deedes y Sir Brook…. No me importa que Sir Brook sea un baronet. Pondré al Sr. Deedes primero porque me gusta bastante más. Llegaron juntos ayer justo antes de cenar, pues los Bridges se han quedado en Sandling. Ambos caballeros están como de costumbre, quizás un poco más mayores. Nos dejan mañana.

No te cruzaste con los Guildford por media hora, y estabas por la sinuosa carretera a Ripley cuando los Charles salieron el viernes. Espero que nos visiten en Chawton cuando llegue la primavera o a principios de verano. Parecen tener buena predisposición. Cassy ya ha prácticamente recuperado su buen aspecto, y creo que no piensan que el Namur le afecte tanto, excepto cuando el tiempo es tan violento que hace que se ponga mala.

Nuestro plan de Canterbury se desarrolló tal y como lo propusimos, y fue muy agradable. Harriot y yo, y el pequeño

songsmyth.com

songsmyth.com

George íbamos dentro, y mi hermano en el asiento con el cochero principal. Me alegró mucho ver que mi hermano se unía al grupo. Supuso una importante mejora, y él, Harriot y yo caminamos juntos muy felices, mientras que el Sr. Moore se llevó a su pequeño hijo al sastre y a cortarse el pelo.

Nuestra ocupación principal fue visitar a la Srta. Milles, y de hecho como no teníamos nada más que hacer, nos vimos obligados a pasear por cualquier sitio, y a caminar de arriba abajo todo lo que nos fuera posible hasta que nos diera la hora y mantenernos al margen de tener que estar sentadas dos horas junto a la buena señora. Una circunstancia de lo más extraordinaria para una mañana en Carterbury.

El viejo Toke vino mientras estábamos haciendo la visita. Me acordé de Louisa. La Srta Milles sigue tan rarita como siempre, y nos proporcionó mucho de lo que reírnos. Decidió contarnos en tres palabras la historia de la reconciliación de la Sra. Scudamore, y después se pasó hablando de ella durante media hora, utilizando expresiones tan raras y tantos detalles tan absurdos que casi no podía contener la risa. La muerte del hijo de Wyndham Knatchbull desbancará a los Scudamore. Le dije que iba a ser enterrado en Hatch. Ella tenía noticias de que iba a ser con honores militares en Portsmouth. Ya podemos imaginarnos cuánto se hablará de esto una tarde tras otra.

Debido a una diferencia en la sincronización de los relojes el cochero no trajo el carruaje tan pronto como debería de haberlo hecho y se retrasó media hora. Cualquier cosa parecida a una falta de puntualidad se consideró una gran ofensa, y el Sr. Moore se enfadó mucho, de lo cual yo me alegré bastante. Tenìa ganas de verlo enfadado. Y aunque habló a su sirviente dando voces y muy acalorado, me alegró percibir que no regañó en absoluto a Harriot (Sra. Moore). De hecho, no hay nada que objetar en los modales que tiene con ella, y estoy convencida de que él la hace, o se lo hace ella misma, muy feliz. No malcrían a su niño.

Ya parece que es seguro que vayamos a Wrotham el sábado 13, y que pasemos allí el domingo. Después saldremos el

wrotham.net

wrotham.net

lunes hacia Londres, tal y como se había previsto anteriormente. Me gusta el plan. Me alegrará ver Wrotham. Harriot es tan amable como siempre. Estamos muy a gusto juntas, y de vez en cuando hablamos de nuestros sobrinos y sobrinas, como se puede suponer, y de una forma muy unánime. Y me gusta bastante el Sr. Moore, mucho más de lo que esperaba. Cada vez veo menos cosas en él que me desagraden.

Empiezo a tener la impresión de que esta carta te llegará mañana. Enviar una carta a través de alguien que viene de visita es lo mismo que tirarla. Nunca hay un momento oportuno para leerla, y la visita te puede contar prácticamente lo mismo. Había pensado con cierto regustillo el ahorrarte el correo, pero el dinero es basura.

Si tu no lamentas la pérdida de Oxfordshire y Gloucestershire yo tampoco lo haré, aunque hubiera preferido que hubieras ido. “Lo que sea que ocurre, es lo mejor”. Solamente ha habido un Papa infalible en el mundo.

George Hatton nos visitó ayer, y lo ví, lo ví durante diez minutos. Estuve sentada en la misma habitación, le oí hablar, lo ví hacer la reverencia, y no me arrebaté. No pude distinguir nada extraordinario. Podría decir de él que es un joven caballeroso, “eh! Bien tout est dit” (y bien, con eso está todo dicho, ndet). Estamos esperando a las señoras de la familia esta mañana.

¿Qué te parece tu volante? Hemos visto tan sólo volantes sencillos. Espero que no hayas cortado la cola de tu pelliza. No puedo hacerme a la idea de que dejen de ser vestidos de día. Son tan bonitos a la luz de las velas… Casi sacrificaría mejor el azul para ese propósito. Para abreviar, ni lo sé ni me importa.

Se está mencionando ahora en Bath el jueves o el viernes como día de salida. El plan de Oxford se ha caído. Irán directamente a Harefield. Fanny no irá a Fredville, al menos de momento. Hoy ha recibido una carta de Mary Plumptre pidiéndole disculpas. La muerte del Sr. Ripley, su tío por matrimonio, y viejo amigo del Sr. Plumptre, les impide poder recibirla. Hay que sentir lástima por la pobre y ciega Sra. Ripley, si es que hay que tener algún sentimiento hacia el afecto o el dinero.

Hemos tenido otras de las visitas dominicales de Edward Bridges. Creo que la parte más agradable de su vida de casado deben de ser las cenas, y los desayunos, y las comidas, y las partidas de billar que echa cuando pasa por Godmersham. ¡Pobre desgraciado! Es la escoria de la familia por lo que respecta a su suerte.

Estoy deseando saber si vas a comprar las medias o qué vas a hacer. Dale recuerdos amables de mi parte a Mde. B. y la Sra. Perigord. Conocerás a mi amigo, el Sr. Philips, y le oirás hablar de libros. Y estate preparada para que te ocurra algo extraño, o que veas a alguien que no esperabas, o te encuentres con alguna u otra sorpresa, o con algún viejo amigo sentado junto a Henry cuando entres en la habitación. Haz algo inteligente en ese sentido. Edward y yo decidimos que fueras a St. Paul, en Covent Garden, el domingo. La Sra. Hill vendrá a verte, o en caso de que no pueda te escribirá.

He tenido noticias recientes y malas de Steventon, al menos por lo que respecta a Ben. Ha rechazado una vicaría (aparentemente bastante idónea) que le habría asegurado su puesto una vez que hubiera ordenado. Cuando se le ha cuestionado seriamente, ha dicho que todavía no ha decidido si quiere ordenarse tan pronto y que, si su padre insiste, debería dejar a Ana en vez de hacer algo que no aprueba. Siguen igual ahora que antes, pero no puede durar mucho. Mary dice que Anna no tiene ganas de ir a Chawton y que volverá a casa tan pronto como pueda.

Adiós. Acepta esta carta indiferente y piensa en ella como si fuera larga y amena. La Srta. Clewes se encuentra mejor con la receta que le ha dado el Sr. Scudamore y parece estar verdaderamente recuperada. Entre el Porto y el Madeira encuentro tiempo a menudo para pensar en las catorce botellas de hidromiel.

Con todo mi cariño. J.A.Firma JA

Lady Elizabeth, su segunda hija y las dos Sras. Finch acaban de marcharse. Las dos últimas de manera amistosa, conversando y tan agradables como de costumbre.

Todo el cariño de Harriot y Fanny.

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

Fuente: Le Faye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Ed. Oxford University Press

 
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s