Capítulo 59

Lizzy y Darcy vuelven a casa para la cena. Nadie sospecha cuál es su situación. Lizzy está preocupada porque sabe que Darcy no cae bien a nadie en su familia excepto a Jane. Aunque, francamente, después de haber aceptado a Wickham, no existen razones de peso para tener nada que objetar de Darcy.

Por la noche Lizzy se lo cuenta a Jane quien, durante un rato largo, no da credibilidad a su hermana, pues aún recuerda la opinión que tenía de Darcy:Lizzy tells jane

(Lizzy) en casos como este, resulta imperdonable tener buena memoria

Cuando Jane le pregunta desde cuándo está enamorada, Lizzy no sabría decirlo con exactitud, pues la personalidad de Darcy se fue desvelando gradualmente. De ahí que salte con su ironía, que es la frase perfecta que responde a la mundialmente famosa con la que se inicia el libro… “Es una verdad universalmente reconocida que un hombre soltero en posesión de una gran fortuna debe de echar en falta una esposa”

(Lizzy) Creo que debo fecharlo en el momento que ví por primera vez sus jardines de Pemberley

Bueno, y ahora en serio, yo lo fecharía en el momento en que leyó la espléndida carta de Darcy. Por un lado, conocer la verdad sobre lo que había ocurrido con Wickham, pero sobre todo la extraordinaria actuación que tuvo con su hermana ya decían mucho del tipo de hombre que era.

A la mañana siguiente los dos caballeros llegaron y el saludo de Bingley a Lizzy fue más que emotivo y expresivo. Echo en falta en todas las versiones que se han hecho de OP que no se haya escenificado ese momento en que Darcy le cuenta a su amigo Bingley que Jane ha aceptado su propuesta y que están comprometidos. La alegría de ambos y su complicidad habría sido una escena realmente emocionante. Especialmente teniendo en cuenta lo difícil que le resultaba a Darcy hablar de sus sentimientos (como a tantos hombres…)

La Sra. Bennet “sacrifica” a Lizzy de nuevo en nombre de la felicidad de Jane, pidiéndole que se lleve a Darcy de paseo. Lo que no sabe es que en ese momento es cuando ambos deciden que esa misma tarde informarán al Sr. Bennet, y por lo tanto al resto de la familia, de sus intenciones.

Otra escena de complicidad entre Darcy y Lizzy es cuando éste va a la biblioteca a hablar con su padre. Lizzy estaba nerviosa por la reacción que éste pudiera tener, pero cuando Darcy volvió, ambos se miraron a los ojos y la sonrisa de éste la dejó completamente tranquila. Aun así, pasaron unos minutos hasta que se acercó a ella y a Kitty, y le susurró que su padre la esperaba en la biblioteca.

El padre la reprende, pues piensa que solamente lo está aceptando por su posición social. Y una y otra vez leLizzy y su padre pregunta por su sentimientos. Lizzy no puede más y rompe a llorar.

(Lizzy) Le quiero, sí, le quiero. Padre, no sabe realmente cómo es. Le ruego que no me hiera más hablando de él de esta manera.

Guáhh! Que me pongo a llorar yo también….

(Sr. Bennet) no podrás ser ni feliz ni respetable si no amas de verdad a tu marido

(Sr. Bennet) no me hagas pasar por el mal trago de tener que verte incapaz de respetar a tu compañero de vida.

Sabios consejos que él mismo no ha sido capaz ni de mantener ni de enseñar, pues sus propias hijas se sentían avergonzadas de sus continuas burlas hacia su esposa…

Finalmente, Lizzy le convenció de que sus sentimientos eran auténticos.

(Sr. Bennet) No podría haberte entregado a nadie que no fuera merecedor de ti.

Lizzy le pone al corriente de que fue él quien resolvió la situación de Lydia. El Sr. Bennet sabe lo que tiene que hacer: proponerle a Darcy la devolución del dinero invertido. Pero está feliz porque también sabe que el amor de Darcy por Lizzy hará que éste rechace la propuesta… ¡y asunto terminado para él! Ya no tiene que pensar en cómo pagar a su cuñado Gardiner por lo ocurrido.

Está tan exultante que le comenta a Lizzy cuando sale de la biblioteca:

(Sr. Benent) Si viniera algún joven pidiendo la mano de Mary o Kitty, por favor hazlo entrar, pues me encuentro muy a gusto.

Ahora faltaba lidiar con la madre. Por la noche, cuando ésta se retiró a su cuarto, Lizzy la siguió y se lo comunicó.mrs bennet happy Reacción: Imposible. Se quedó absolutamente estupefacta, incapaz de decir ni exclamar absolutamente nada.

Cuando fue capaz de decir algo, realmente no tenía nada que ver con los sentimientos de uno o de otro, sino solamente con el dinero, las casas, las joyas, los carruajes,… y de lo guapo, lo alto y lo simpático que, de pronto, era Darcy.

La frase final del Sr. Bennet siempre me ha sorprendido:

(Sr. Bennet) Siento una gran admiración por mis tres yernos. Quizás Wickham sea mi favorito, pero creo que tu marido llegará a gustarme tanto como el de Jane.

Sin palabras…

Y ahora… ¡A VOTAR!!

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