Carta de Jane a Cassandra. 10 y 11 de Enero de 1809. Ya se conocen las fechas de regreso de Cassandra, y de salida hacia Chawton. Y Frank, a La Coruña…


Parece que ya hay fecha para marcharse de Southampton. Jane está bastante contenta y cree que solamente el mal tiempo puede cambiar sus planes. ¿Sólo eso? Jane, en esta carta, no contaba con los achaques de su madre… ¿en quién se

Sir John Moore por Sir Thomas Lawrence
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Corunna

inspiraría para describir a Mrs. Bennet?

Nos habla también de Frank y una posible expedición en ayuda del Ejército Británico, a la sazón en La Coruña, dirigidos por Sir John Moore quien, cosas de la vida, fallecería en combate ese 16 de Enero y sería enterrado en esa localidad gallega. Concretamente, en el Jardín de San Carlos (hoy con un monumento monolítico en el Campus de la Universidad). Si alguna vive por allí, y nos quiere contar algo, estupendo…

“Moore comandó las fuerzas británicas en la Península Ibérica (Guerra de la Independencia Española). Cuando Napoleón llegó a España con 200.000 hombres, Moore atrajo a los franceses hacia el norte mientras se retiraba para reembarcar tropas en los puertos de La Coruña y Vigo. Moore estableció una posición defensiva en una colina a las afueras de la ciudad, y fue herido mortalmente en la Batalla de La Coruña.

Cuando los franceses tomaron la ciudad, construyeron una tumba por orden del Mariscal Soult

Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/John_Moore

Así que, las noticias que tenía Jane de España eran éstas….

También comenta algo sobre el tema de la Regencia, pero se refiere en esta ocasión a la del príncipe de Portugal, Juan de Braganza, que fue rescatado por las tropas británicas y llevado a Rio de Janeiro. Para saber más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_VI_de_Portugal

Hay que ver lo que amplia una sus conocimientos de historia por ser fan de Jane Austen y querer saber lo que podría estar pensando de nuestras latitudes…

Por otro lado, ya sabemos que los miembros de la familia Austen eran lectores empedernidos y, en esta ocasión, Jane hace referencia a tres libros:

Memoirs of an American Lady (La Dama Americana), de Catalina Schuyler, 1808 (además, estaban bastante actualizados con las lecturas)

http://www.amazon.com/Memoirs-American-Lady-Catalina-Schuyler/dp/1241308101

Margiana o Widdrington Tower,

http://www.amazon.com/Margiana-Widdrington-Tower-Mrs-Sykes/dp/1143554647

Marmion, poema épico de Sir Walter Scott publicado en 1808

http://en.wikipedia.org/wiki/Marmion_(poem)

Por último, cuando Jane se refiere a la pequeña tocaya de Cassandra, se refiere a Cassandra Jane, una de las hijas de Edward, que mató dos pájaros de un tiro cuando bautizó a su hija… Por cierto, el día 9 de Enero, Cassandra acababa de cumplir 36 años…

Carta de Jane a Cassandra  (Jane tenía 33 años)

Martes 10-Miércoles 11 de Enero de 1809

De Southampton a Godmersham

No me sorprende, mi querida Cassandra, que no encontraras muy sustanciosa mi última carta, y es mi deseo que ésta no puedas definirla de la misma manera. Pero la verdad es que no estamos haciendo nada por nuestra cuenta sobre lo que se pueda escribir, y dependo bastante de las noticias de nuestros amigos, y de mi propio ingenio.

Este correo me ha traído dos cartas interesantes, una tuya y otra de Bookham, como respuesta a una pregunta que les hice sobre tu madrina, de la que habrás recibido últimamente noticias muy alarmantes desde Paragon. La informante en ésta fue la Srta. Arnold, y dijo que la Sra. E.L. había estado muy gravemente enferma, y que había sido atendida por un médico de Oxford. Tu carta a Adlestrop quizá te aporte información directa pero, en caso de no ser así, debo decirte que se encuentra mejor, aunque el Dr. Bourne no puede considerar todavía que esté fuera de peligro. Esto sucedía así el miércoles pasado, y el hecho de que la Sra. Cooke no haya dado más noticias es un signo muy favorable. Tendré de nuevo algún comunicado de su parte la próxima semana, en vez de ésta, si todo va bien. Su enfermedad es una inflamación de los pulmones, consecuencia de un fuerte enfriamiento que cogió en la iglesia el domingo pasado hace tres semanas. Es de suponer que su mente estuviera toda en actitud de lo más pía. George Cooke estaba allí cuando empeoró su enfermedad, y ahora su hermano está ocupando su lugar. Teniendo en cuenta su edad y su debilidad, los temores están justificados, si bien su mejoría ya ha sobrepasado las expectativas que tenía el médico al principio. Lamento tener que añadir que Becky está en cama con una queja del mismo tipo.

Estoy muy contenta con que se haya fijado ya la fecha para tu regreso. Todos nos alegramos y no será más tarde de lo que yo esperaba. No creo que Mary y la Srta. Curling se detengan en Portsmouth tanto tiempo; ni siquiera la mitad. Pero si así ocurriera, tendría el valor de dos peniques.

El St. Albans quizás zarpe pronto para ayudar a traer de vuelta a lo que quede a estas alturas de nuestro pobre ejército, cuyo estado parece terriblemente crítico. Parece que solamente por aquí se ha oído hablar de esta regencia, pues mis

corresponsales más políticos no hacen mención de ella. ¡Es una lástima que haya desperdiciado tanta reflexión en este asunto!

Ahora puedo responderte de manera más extensa a la pregunta que le hacías a mi madre y, por las mismas, más brevemente, sin perder un ápice de claridad y detalle. Ya se ha fijado el día en que nos marcharemos de Southampton y, aunque a Edward no le será de mucha utilidad saberlo, estoy segura de que le agradará. El día es el 3 de Abril, lunes de Pascua. Esa noche vamos a dormir en Alton, y al día siguiente estaremos con nuestros amigos de Bookham, si están en casa en ese momento. Nos quedaremos allí hasta el lunes siguiente, y esperamos estar en Godmersham el lunes 11 de Abril. En caso de que los Cooke no estén, nuestro viaje acabará el día 5. Por supuesto, estos planes dependen del tiempo, pero espero que no haga tanto frío que pueda retrasarnos materialmente. Sobre las dudas que puedas tener sobre Bookham, se está considerando si pasaremos unos días en Barton Lodge cuando salgamos de Kent. La idea de esa visita ha sido de lo más afectuosamente recibida por la Sra. Birch en una de sus extrañas y agradables cartas recientes, en la que habla de nosotras con su habitual y distinguida amabilidad. Ha declarado que no estará enteramente satisfecha a menos que se nos haga un precioso regalo desde esa parte.

No esperábamos que Fanny viniera contigo, ni tampoco era nuestro deseo pues no tenemos expectativas de poder tener una cama disponible para ella, y además pronto la veremos en Godmersham.

Confío en que William se haya recuperado bastante cuando recibas esta carta. ¡Qué consuelo ha debido de ser su punto de cruz! Te ruego que le digas que me gustaría mucho ver su trabajo.

Espero que nuestras respuestas de esta mañana hayan resultado satisfactorias. Nos gustó mucho el paquete del Tio Deedes y, por favor, hazle saber a Marianne, en privado, que creo que tiene bastante razón en querer hacer un tapete para la urna de café del Tío John. Estoy segura de que a ella le está dando gusto ahora, y a él se lo dará cuando lo reciba.

No me sorprende demasiado la preferencia del Brag (Alarde) sobre el Especulación, pues yo siento lo mismo. Pero me mortifica profundamente pues el Especulación iba bajo mi patronazgo y, después de todo, ¿qué hay de encantador en una pareja real de fanfarrones? Tan solo se trata de tres nueves, o de tres sotas, o una mezcla de ambos. Cuando se llega a entrar en razón sobre el asunto, la fundamentación en su defensa no se mantiene frente al Especulación. Y espero que Edward ya esté convencido del asunto. De ser así, le das mi amor.

La carta de Paragon que te mencioné antes se parecía mucho a las precedentes, para felicidad de quién las escribió. Se encontraron con la casa tan sucia y tan húmeda que se vieron obligados a pasar una semana en una posada. John Binns se comportó de una manera muy grosera, y se marchó a trabajar a otro sitio. Sin embargo, tienen un hombre del mismo estilo que a mi tia no le gusta, y creo que tanto él como la nueva sirvienta son muy, muy inferiores a Robert y Martha. No parece que vayan a coger más personal de servicio, ni tampoco que vayan a hacerse con un carruaje mientras estén en Bath.

Los Holder están como de costumbre, aunque no creo que sea su costumbre estar contentos, y ahora sí lo están bastante con el matrimonio de Hooper. No menciona a los Irvine.

“La Dama Americana” ha ido mejorando a medida que hemos avanzado, pero sigue teniendo los mismos fallos. Ahora estamos con “Margiana” y me gusta bastante. Estamos a punto de partir hacia Northumberland para ser encerrados en la torre de Widdrington, donde debe de haber dos o tres grupos de víctimas emparedadas por las manos de un sofisticado villano.

Miércoles.-

Me alegra tu informe sobre la salud de Eliza, y los progresos del banco son una constante fuente de satisfacción. Dile a Henry que, con tal aumento de beneficios, espero que no trabaje por estafas menores tanto como solía hacerlo antes.

¿Ha salido en tus periódicos la noticia sobre la Sra. Middleton, la mujer de un granjero de Yorkshire que, junto con su hermana, su niño pequeño y una sirvienta estuvieron a punto de morir congeladas por la bajada de las últimas temperaturas? Espero que esa “hermana” no sea nuestra amiga, la Srta. Woodd. Creo que su cuñado se había mudado a Lincolnshire, pero el nombre y el lugar encajan perfectamente con ellos. Se dice que la Sra. M. y la criada se han recuperado bastante, pero es probable que la hermana pierda el uso de las extremidades.

Acabaremos hoy el tapete de Charles, y se lo enviaremos mañana a Frank, para que lo asigne al cuidado del Sr. Turner. Y también le voy a enviar “Marmion”, lo que creo que es un gesto muy generoso de mi parte.

Al no haber tenido carta de Adlesthrop, suponemos que la buena mujer el lunes seguía viva, pero no puedo evitar esperar tener malas noticias desde allí o desde Bookham dentro de pocos días.

¿Tu sigues bien?¿No tienes nada que decir de tu pequeña tocaya?

Nos sumamos a las felicitaciones, y que sean por muchos años más. Tuya afectuosamente.

P.D. El Baile de Manydown fue más reducido de lo que esperaba, pero parece que ha hecho muy feliz a Anna. A su edad, a mí no me lo habría hecho.

Nota: la traducción la ha realizado la autora del blog, no con objeto literario, sino por el contenido del estado físico y/o anímico de Jane Austen, por lo que es susceptible de mejoras en el estilo, la interpretación o la traducción de algunos términos.

Fuente: Le Faye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Ed. Oxford University Press
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Un comentario »

  1. […] del Ejército inglés en La Coruña, donde falleció Sir John Moore (y donde está enterrado – ver entrada aquí-). Es de destacar, ya que Jane rara vez hace mención a ningún acontecimiento histórico de los […]

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