Carta de Jane a Cassandra. 17 y 18 de Noviembre de 1798. Tom Lefroy, y nacimiento del primer biógrafo de Jane, su sobrino James Edward…

Posted on 06/09/2011

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Carta de Jane a Cassandra  (Jane tenía 22 años)

Sábado 17-Domingo 18 de Noviembre de 1798

De Steventon a Godmersham

Sábado 17 de Noviembre

Mi querida Cassandra:

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Si prestaste alguna atención a las conclusiones de mi última carta, te satisfará saber que, antes de que recibas esta,  mi madre no ha vuelto a tener ninguna recaída, y que viene la Srta. Debary (a ocuparse de Deane mientras Mary Lloyd, la esposa de su hermano James, estaba a punto de dar a luz). La primera sigue recuperándose y, aunque no gana fuerzas demasiado rápido, mis expectativas son lo suficientemente humildes como para no exagerar sus mejorías. Ayer fue capaz de estar sentada unas ocho horas, y hoy espero que pueda hacerlo igualmente…

(Falta texto)

Esto por lo que concierne a mi paciente, y ahora lo que me concierne a mi. La Sra. Lefroy vino el pasado miércoles, así como los Harwoods, quienes de manera muy considerada nos visitaron antes de la llegada de la Sra Lefroy con quien, a pesar de las interrupciones tanto por parte de mi padre como de James, estuve a solas el tiempo suficiente como para escuchar lo que resultaba de mi interés, y a lo que fácilmente darás crédito cuando te diga que no dijo nada en absoluto de su sobrino (Tom Lefroy), y muy poco de su amigo (el Rev. Blackwall). Ni una sola vez mencionó en nombre del primero ante mi, y yo fui demasiado orgullosa como para hacer ninguna pregunta. Pero cuando mi padre le preguntó más tarde que dónde estaba, supe que había vuelto a Londres de camino a Irlanda,donde ha obtenido la titulación de abogado y es donde tiene que ejercer. Me enseñó una carta que había recibido de su amigo hace unas semanas (como respuesta a la que ella había escrito para recomendar

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a un sobrino de la Sra. Russell a su atención en Cambridge). Hacia el final de la misma había una frase al efecto: “Lamento las noticias sobre la enfermedad de la Sra. Austen. Sería para mi un placer tener la oportunidad de profundizar en mi trato con esa familia, con la esperanza de crear para mi mismo un interés más próximo. Pero por el momento no puedo permitirme ninguna expectativa al respecto”. Es lo suficientemente racional. Hay menos amor y más sentido en ellos de lo que podría haber dado anteriormente la impresión, y yo me siento completamente satisfecha. Todo irá extremadamente bien, e irá desapareciendo de una manera muy razonable. No parece probable que venga a Hampshire en Navidad, y por lo tanto es muy posible que nuestra indiferencia muy pronto sea mutua, a menos que su consideración, que pareció surgir desde el desconocimiento que tenía de mí al principio, esté mejor fundamentada con no volverme a ver. La Sra. Lefroy no hizo ningún comentario sobre la carta, ni tampoco dijo nada de él relacionado conmigo. Quizás piense que ya ha dicho demasiado. Vió con bastante frecuencia a los Mappleton cuando estuvo en Bath. Christian todavía tiene un estado de salud muy delicado, que le consume, y no parece que se vaya a recuperar.

La Sra. Portman no es muy admirada en Dorsetshire. La gente de buena intención, como de costumbre, ensalzó

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tanto su belleza que todo el vecindario tuvo el placer de verse decepcionado. Mi madre desea que te diga que soy una estupenda ama de casa, lo que no me da ningún reparo, ya que es algo en lo que pienso que soy particularmente excelente, y por esta razón siempre pongo especial atención en hacer provisión de las cosas que satisfacen mi propio apetito, que es lo que considero el mérito principal en el mantenimiento de la casa. He tomado carne de ragout, y pienso tomar cordero con judías mañana. Pronto sacrificaremos a un cerdo. Va a haber un baile en Basingstoke el próximo jueves. Nuestras reuniones han sido menos frecuentes desde que tuvimos que abandonar nuestro carruaje (la familia no se lo podía permitir), de manera que han ido de la mano tanto la inconveniencia como la inapetencia para asistir. El afecto de mi padre por la Srta. Cuthbert está tan vivo como siempre, y te pide que no descuides el enviarle noticias de ella o de su hermano, siempre que tengas alguna que contar. También tengo que decirte que una de sus ovejas de Leicestershire fue vendida al carnicero la semana pasada. Pesaba 27,25 libras por cuarto.

Fui a Deane con mi padre hace dos días para ver a Mary, que está todavía sufriendo por su reumatismo, del que estaría bastante contenta de poder deshacerse, y mucho más contenta de poder deshacerse de su niño, del que está profundamente cansada. Ha venido su enfermera, que no tiene ningún encanto ni como persona ni en sus formas, pero como todo el mundo en Hurstbourne la ha nombrado la mejor enfermera que haya existido jamás, Mary espera que su vinculación vaya en aumento. ¡Qué buen tiempo está haciendo! Quizás no tanto temprano por la mañana, pero al mediodía es muy agradable salir al exterior, a la vez que muy saludable. Al menos eso es lo que todo el mundo piensa, y la imaginación lo es todo. Sin embargo, para Edward, creo que es importante que el tiempo sea seco. Todavía no he encendido las chimeneas. Creo que no te he comentado en ningún momento que la Sra. Coulthard y Anne, de Manydown, han fallecido ambas, y las dos tras el parto. No hemos dado a Mary esta noticia. Harry Sr. John va a ordenarse, ha estado involucrado en Ashe, y lo hace muy bien.

Me he hecho muy aficionada al mantenimiento casero experimental, como por ejemplo tomar de vez en cuando carrillo de buey. La semana que viene tomaré uno, y tengo la intención de añadir algunas albóndigas de pasta, de manera que pueda hacerme a la idea de que estoy en Godmersham. Espero que George esté a gusto con mis planes. Quizás le habrían venido mejor si no hubieran estado tan elaborados. Pero una artista no puede actuar de manera descuidada. Supongo que el bebé (William el hijo de Edward) está creciendo y mejorando.

Domingo.-


Acabo de recibir una nota de James en la que nos decía que Mary se puso de parto anoche y, a las once, nació un

James Edward, más mayor...

pequeño y sano niño (su primer biógrafo, James Edward Austen Leigh), y que todo ha ido muy bien. Mi madre no ha querido saber nada hasta que todo hubiese acabado, y hemos sido lo suficientemente listos como para prevenir que ella tuviera sospecha alguna, aunque Jenny, que estaba aquí con nosotros, fue enviada a casa… Visité ayer a Betty Londe, que preguntó muy particularmente por ti, y dijo que te echaba mucho de menos, porque sueles ir a verla con mucha frecuencia. Se trató de un reproche oblícuo hacia mi, que lamento haberme ganado, y del que tomaré buena nota. Enviaré a George otro dibujo cuando le escriba la próxima vez, que espero sea pronto, con las noticias sobre Mary. Mi madre continúa bien. Tuya.

Fuente:

LeFaye, D. (1995), Jane Austen’s Letters, Oxford University Press