Si algo queda evidente en las cartas de Jane Austen es que estaban continuamente viajando de un lado a otro, o recibiendo a invitados y familia en su casa de Chawton. Hoy en día tenemos muchas facilidades para viajar, pero en aquella época no existían las carreteras asfaltadas, no había iluminación en los caminos, estaban los asaltadores de caminos, la amortiguación era bastante defectuosas y se iba al tiro de los caballos. Por otro lado, alimentar y mantener los caballos, etc. costaba una pequeña fortuna, de ahí que decir de alguien que “tenía un carruaje” era lo mismo que decir que se trataba de alguien adinerado.

Vamos, que hoy en día nos lo pensaríamos dos veces antes de salir con los maletones (tema aparte, pues eran prácticamente baúles, para poder guardar los vestidos con tanta tela), para hacer apenas unos cuantos kilómetros en un día. Pero seguro que a ellos les parecía “lo más” de la tecnología del momento. Como el eficaz servicio de correos que tantas alegrías nos ha proporcionado a las seguidoras de Jane Austen (en femenino, porque somos más).

Hasta el año 1784 las cartas se repartían a caballo. Ese año el Bristol Mail fue el primero en utilizar carruajes para ese fin, y pronto fue adoptado en otras partes del país. Llegaron a haber 180 servicios diarios por todas las islas británicas. Y así fue hasta que en 1838 se aprobó el transporte de correo por tren. Escribir cartas era una actividad de las clases acomodadas (hasta 1840) ya que las tarifas postales eran muy altas.

Phaeton

Tanto para este tipo de actividad como para el transporte de pasajeros, había que cambiar los caballos pero poco a poco se depuró la técnica y este cometido se hacía en apenas dos minutos, y en los viajes de largo recorrido en escasamente 45 segundos (¡casi como los cambios de ruedas en las carreras de Fórmula I!)

La época de regencia fue, en muchos sentidos, un momento de transición de la Inglaterra feudal, a la Inglaterra industrial. Hay un libro muy interesante sobre Grabados de James Pollard, escrito por N.C. Selway (una edición antigua, de los años 50) que es realmente ilustrativa sobre la manera de viajar en este época. El libro se llama The Regency Road. y se puede comprar en Amazon.com 

Para saber más sobre los carruajes de la época georgiana, las partes que lo componían, cómo se utilizaban, os remito a una interesantísima página que no tiene desperdicio. Yo personalmente he aprendido a distinguir unos de otros, y reconozco que antes me hacía un poco de lío:

 http://georgiantimes.homestead.com/files/horse_and_carriage/carriages.html.

¿Qué coches tenemos? Voilá, vamos a culturizarnos:

s
  • Phaeton o faetón (Imagen superior): Carruaje de cuatro ruedas, las delanteras más pequeñas que las traseras. No tenía cubierta y uno se podía manchar de barro. El asiento era tan alto que había que utilizar una escalera pra subir. Podía estar tirado por dos o cuatro caballos. El Príncipe George solía utilizarlo cuando era joven y no tan gordo. Se trataba de un vehículo rápido y vistoso (muy apropiado para los que quisieran llamar la atención), pero era también muy inestable. En la pelicula
    Curricle

    Sentido y Sensibilidad, Willoughby lleva a Marianne en un faetón.

  • Curricle o carruaje de dos caballos: Era el coche de carreras de la época de regencia. Tenía dos ruedas y una capota, y pronto se convirtió en el coche de moda de los jovenes por la ciudad. Era ideal para demostrar las habilidades “conductoras” y los caballos conjuntados. En la época victoriana, se sustituyó por el cabriolet, que era más barato y solamente necesitaba de un caballo, manteniendo la misma velocidad.
  • Barouche

    Barouche: El carruaje de la persona pudiente. En Sentido y Sensibilidad, Mrs. Gatewood presume de que su hermano tiene su propio barouche, y Mrs. Elton en Emma deja caer siempre que puede en todas las conversaciones que su hermano tiene un barouch. Era un carruaje grande, para cuatro pasajeros, y tirado por cuatro caballos. Tenía una capota plegable que podía cubrir a dos de los pasajeros. Era el coche ideal para el verano.

  • Landau o Landó: Muy parecido al barouche, para cuatro pasajeros y tirado por cuatro caballos, pero tenía capota para los cuatro ocupantes. Era idóneo para las salidas por la tarde
    Landau

    y presumir de carruaje.

  • Coche de Ciudad

    Carruaje de ciudad: En Orgullo y Prejuicio, Lady Catherine de Bourgh llega a la casa de los Bennet en un modelo grande y lujoso. Se parece al landó, pero con cobertura rígida. Podía también ser cerrado. Solamente la personas muy pudientes podían permitírselo, y adornaban las puertas con sus escudos familiares.

  • Brougham o Berlina: Este carruaje se hizo popular en la época victoriana. Era como el carruaje de ciudad, pero no tan grande y podía ser tirado por dos caballos. Era más utilizado por las clases medias.

    Berlina
  • Gig: Muy popular en zonas rurales, Ligero, para una o dos personas y tirado por un sólo caballo. Era el que solían utilizar los médicos para visitar a sus pacientes.

    Gig
  • Dogcart: No es un carruaje tirado por perros. Es como el gig, pero llevaba una especie de cesto en la parte inferior para poder llevar a los perros en las cacerías. U otro tipo de mercancías. Era para dos personas y un banco plegable para una tercera si era necesario. Era el transporte habitual en las zonas rurales.

    Dogcart
  • Hansom o coche de caballos: Carruaje de dos ruedas y tirado por un caballo. El conductor se sentaba en la parte psoterior y las riendas pasaban por encima. El conductor se calaba o se asaba, pero el pasajero iba protegido. Era muy estable y muy
    Hansom

    útil sobre todo en las grandes ciudades.

Solamente deciros que he disfrutado muchísimo haciendo esta entrada, pues el tema de los carruajes era un gran desconocido para mí, y me ha parecido interesante a la vez que bonito. Espero que también os guste a vosotros.

Fuentes:

http://www.likesbooks.com/carriages.html

http://hibiscus-sinensis.com/regency/regency_road.htm

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