Cuando nos introducimos intensamente en el mundo de Jane Austen, leemos sus libros, estudiamos su vida, investigamos sobre sus motivaciones, entorno o realidad social e histórica, también sentimos el profundo deseo de “ponerle cara” a alguien que casi imperceptiblemente ha pasado a ser parte de nuestra realidad, aunque sólo sea virtual.

Hay un interesante artículo  sobre los distintos retratos que podemos encontrar sobre Jane Austen, del que, para las que no leáis inglés, me gustaría hacer un breve resumen.

Así, por ejemplo, podemos encontrar los pequeños dibujos que realizó su hermana Cassandra, a la que se consideraba muy buena con el pincel y que, pese al disgusto de muchos de los seguidores de Jane pues no aparece muy favorecida, sí podríamos decir que son los que más probabilidades tienen de acercarse a su físico real.

Este retrato es el que refleja con más exactitud los rasgos de toda la familia Austen que se pueden analizar en los distintos cuadros, etc., que existen tanto de sus hermanos como de su madre. Se realizó alrededor de 1810, cuando Jane ya tenía 35 años, siete antes de su fallecimiento el 18 de Julio de 1817. Su sobrina Anne Lefroy declaró hacia 1860 que el retrato no era para nada parecido a su tía, pero no sabemos si se trata de una distorsión provocada por la admiración de Anne hacia su tía, o porque los años la habían hecho recordarla de otra manera. Este retrato tiene el tamaño de un naipe, y es parte de la National Portrait Gallery, London’s collection.

Este retrato, aunque no tiene ningún rostro reconocible, lo atribuye de nuevo su sobrina Anne Lefroy a un dibujo que hizo su tía Cassandra de su tía Jane hacia 1804, en una de sus salidas de excursión o a pasear en una calurosa jornada que le obligó a desatar el lazo que sostenía su sombrero.

También podemos encontrar siluetas recortadas, muy al gusto de la época como ésta

Aunque no hay pruebas totalmente fehacientes de que se trate de siluetas de Jane Austen, parece ser bastante probable que correspondan al perfil de la autora. Dice la leyenda que “en el año 1944 se encontró entre las páginas de una segunda edición de Mansfield Park esta silueta, y escrito a mano se podía leer L’Aimable Jane“. Aunque la evidencia es verdaderamente débil, se ha decidido tomar como si fuese realmente de ella.

Esta otra silueta tiene un origen igualmente ambiguo, y se dice que es una especie de autorretrato que se hizo Jane hacia 1815.

Bueno, esta acuarela de Jane es mucho más elegante y choca un poco con la idea que podamos tener de la escritora en su vida real, y nos acerca quizás a algunas de las heroínas de sus novelas. Este retrato se pintó hacia 1815 y aparece en el Liber Amicorum (Libro de Amigos) del Reverendo James Stanier Clarke, bibliotecario del Príncipe Regente y posteriormente coronado como Rey Jorge IV de Gran Bretaña e Irlanda. El reverendo tenia cierto prestigio como acuarelista y Jane le reconoció como amigo en la última carta que le escribió en 1816. Aunque tampoco hay una identificación explícita, algunos fisionomistas que lo han estudiado encuentran rasgos comunes con los dibujos que realizó su hermana Cassandra.

Este retrato pertenecía a la familia Rice, descendientes del hermano de Jane, Edward. Es un cuadro que ha tenido cierta controversia pues, aunque es de Jane Austen, probablemente no es de LA Jane Austen escritora, sino de alguna de sus descendientes que tuviera el mismo nombre. Uno de los hechos que levantó las dudas fue que se trata de un retrato de una adolescente que lleva un vestido que difícilmente se habría llevado antes de 1805, y en esta fecha la Jane Austen escritora ya tenia 30 años de edad. Una comisión para estudiar este retrato de la Jane Austen Society, dirigida por R.W. Champman, recomendó no dar todo el crédito a la versión familiar.

Hay más datos sobre la posible falta de autenticidad de este retrato  (en inglés) en Tilneys and Trapdoors.

Existen otros múltiples retratos de Jane Austen, que suelen ser adaptaciones posteriores de los ya existentes, y en los que se enfatizan, suavizan o “maquillan” los rasgos según el objeto para el que se estuviese reproduciendo la imagen. Uno que nos parece realmente interesante es el que finalmente ha hecho una investigadora forense, llamada Melissa Dring, en el año 2002.

 El Jane Austen Centre de Bath, encargó a esta autora formada como pintora en el Royal Academy Schools de Londres como retratista, para que hiciese un posible semblante de la autora durante el tiempo que permaneció en Bath, entre 1801-1806.

Para realizar este trabajo, Mellisa Dring explica cómo tomó como referencia el dibujo que le hizo Cassandra con 35 años. Entonces, hizo que Jane mirase en sentido contrario, y también tuvo que rejuvenecerla un poco para ajustarla a la época que se le había encargado. Intentó sacar algo de la chispa y sentido del humor tan característicos y reconocidos en el temperamento de la autora, de manera que se aunasen las características y rasgos propios de la familia con su espíritu y forma de ver la vida tan personal.

Probablemente muchos queden decepcionados. Yo sigo pensando que, probablemente, estar cerca de Jane debía de ser tan divertido que daba igual si era agraciada o no. Claro, que soy mujer, no sé qué pensaría un hombre… que no fuese Mr. Darcy.

Actualización 13 Mayo 2012:

Ver también los siguientes sobre el último presunto retrato de Jane:

1.- https://hablandodejaneausten.com/2011/12/05/26-de-diciembre-documental-en-bbc2-jane-austen-the-unseen-portrait-jane-austen-el-retrato-desconocido/

2.- https://hablandodejaneausten.com/2012/01/04/el-retrato-inedito-de-jane-austen-bbc2-documental/

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