¿Cómo se conquista a una mujer como Jane Austen? Una reflexión…

Posted on 02/06/2011

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No cabe duda que en los últimos años el “boom” de Jane Austen ha sido espectacular, y tanto sus novelas, como las adaptaciones, los libros alrededor de sus historias (los “antes”, los “después”, los “durante”, los primos, los abuelos, los vecinos o los nietos…) han surgido como champiñones después de la lluvia.

También han surgido admiradores y detractores. Entre estos últimos, se oyen muchos comentarios sobre si se trataba de una escritora romanticona, que solamente sabía escribir sobre enlaces matrimoniales en ambiente rural; se ha puesto en duda su capacidad literaria o lingüística, pero lo que más me ha sorprendido ha sido encontrar más de un artículo en el que se referían a ella como “una solterona virgen” o, con el bicentenario de la publicación de su primer libro, “Sense and Sensibility”, alguno titulado “Doscientos años de virginidad”.

Quizá Jane Austen fantaseaba con la idea de que algún día las mujeres pudiesen ser independientes; que el granito que ella aportó con su propia vida de negación a la sumisión forzada serviría para algo; y se volvería a caer en la tumba al ver las alusiones continuas al estado de su sexualidad. Conociendo sus ideas al respecto, pero sobre todo la exquisita consideración para no entrometerse en la vida privada de nadie bajo ninguna excusa, la ligereza con la que se pontifica sobre algo que le pertenece sólo a ella la dejarían, casi con seguridad, en la más profunda estupefacción.

Comentábamos en algún otro post que, por un lado, el hecho de que su hermana Cassandra quemara todas sus cartas hacía que se nos llevasen los demonios pero, por otro, personalmente ahora mismo creo que fue una bendición, pues no habrían faltado todo tipo de interpretaciones maledicentes. ¡Qué bien conocía la familia Austen la toxicidad del rumor y de las malas lenguas! Y qué bien sabían esquivarlas.

Todo esto me ha llevado a reflexionar: todos estos hombres que se pavonean e intentan ridiculizar a una mujer “que no cató varón”, ¿cómo la habrían sacado de ese estado?¿habrían sido capaces de enamorarla?¿de qué artes se habrían servido?

Visto que en plenos siglo XXI todavía se encuentran un poco perdidos sobre cómo ganarse el corazón y el afecto de una mujer independiente, que no les necesita ni está obligada a depender de ellos, y que tiene opinión propia, puedo imaginarme por un lado la decepción, y por otro la tristeza que debieron impregnar a Jane Austen en tantos momentos de su vida, por no encontrar a un hombre que pudiera a estar a su altura: y no me refiero a la intelectual, sino a la humana.

Esos hombres que todavía tienen que ridiculizar a una mujer valiente porque DECIDIÓ LIBREMENTE, en un momento en el que esta opción era prácticamente imposible para una mujer, todavía tienen mucho que aprender y todo que callar. Especialmente porque el hombre que podía haber acallado a todos estos valentones, que sí que podía ejercer su LIBERTAD, se dejó condicionar por la posición económica y social, por las presiones de la familia, renunciando a un amor que llevó toda su vida en su corazón. ¿Quién actuó más coherentemente?¿Con mayor grandeza de espíritu?¿Con mayor coraje?

Afortunadamente, a lo largo de la historia ha habido muchos Mr. Austen, muchos hermanos Austen que arroparon a las mujeres brillantes para que, poco a poco, pudieran conseguir, PARA TODAS, la ansiada libertad física y mental que durante tantos siglos se les había arrebatado.

Su virginidad es un canto a la libertad y una alabanza a la valentía, de la que solamente un espíritu insensato, insensible, inculto y arrogante se sienta capaz de hacer mofa. Este tipo de artículos seguirán publicándose y, por mi parte, la mejor recomendación que puedo sugerir es: IGNORAR.